Cuando se ingresa con camiones de carga a la provincia de la tierra colorada hay que pasar, sí o sí, por las oficinas de la Agencia Tributaria de Misiones (ATM). En el ente recaudador provincial se cobra un anticipo de impuestos por una potencial venta posterior.
“Se cobra un adelanto de ingresos brutos que es inconstitucional. En la Constitución se habla de la libre circulación en el territorio argentino y en Misiones se pide un impuesto para entrar”, dice Micaela González Coria, diputada provincial por el PRO. Y agrega: “Es una aduana interna”.
En el Gobierno de Herrera Ahuad explican que es la forma que tienen de compensar lo que no ingresa por la coparticipación, mientras deslizan un reclamo hacia la Nación. “Somos la octava provincia que produce en el país, pero estamos en el puesto 19 al momento de cobrar”, argumentan. Y se defienden: “Es un instrumento impositivo, no una aduana”.

La oscura trama de la aduana paralela: contrabando, coimas millonarias y documentos falsos
Más allá de la polémica, en el medio se produce una irregularidad sin discusión. Existen denuncias de productores y camioneros que indican que, además del impuesto, lo que se pide es una coima. Con ese pago extraoficial, hay camiones que pasan con mayor carga de la declarada.
El titular de la ATM es Rodrigo Vivar y uno de los principales apuntados por el cobro de coimas es su Jefe de Recursos Humanos, Eduardo Vidoni, quien además es su cuñado. Vidoni, responden en el Gobierno provincial, ya fue apartado de su cargo y se abrió una investigación.
Para las maniobras de falsificación de pesajes de los camiones participan otros factores: la balanza, que corresponde a Vialidad Nacional, se apaga los viernes a las 22:00 y durante todo el fin de semana. Por supuesto, ese es el lapso que usan para cruzar los camiones que llevan soja para el contrabando.
También se utilizan documentos apócrifos. Las cartas de porte son como el DNI de cada camión. Sin ese papel de AFIP no pueden circular. En 2020 estalló un escándalo de cartas truchas. Más de 100 camiones con 30 toneladas cada uno se dirigían, supuestamente, a una pequeña Cooperativa del centro de la provincia. En realidad, las cartas eran truchas y la mercadería era para cruzar a Brasil.
En ese momento, las cartas todavía se llenaban de manera manual. Después del evento y a partir de la digitalización de la pandemia, AFIP hizo que el trámite sea electrónico. Así, el sistema resulta menos permeable, pero se encontraron una vez más maniobras para burlarlo. Por ejemplo: se imprimen cartas que luego se dan de baja.
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