Bernhardt descepcionado por el conversatorio sobre inseguridad: «fue pura cháchara» de los funcionarios

El miércoles, la Defensoría del Pueblo de Oberá, cuyo titular es Carlos Bernhardt y la adjunta es Luciana Barella, organizaron un convesatorio denominado “Mesa de Diálogo por la Seguridad” en las instalaciones del Cine Teatro.

Al evento asistieron autoridades, entre ellos el intendente Pablo Hassan, los diputado Rafael Pereyra Pigerl, Omar Olsson, Horacio Loreiro y Gladis Cornelius; el jefe de la policía local, Rubén Darío Duarte, los concejales Mara Frontini, Marcelo Marrodán, Marcelo Gazzo, Marcelo Sedoff y María Elena Kudelko. En cuanto al poder judicial, no asistió ningún juez, solamente el fiscal Estanislao Elias Bys.

Carlos Bernhardt abrió la discusión diciendo que han notado un aumento de la violencia en los hechos delictivos, aunque manifestó que «no venimos a buscar culpables ni responsables». Esto lo dijo frente al intendente renovador Pablo Hassan y demás autoridades presentes que, claramente son responsables de la seguridad.

Posteriormente, hablaron diferentes funcionarios quienes mencionarion proyectos relacionados con cámaras de seguridad, deportes en los barrios, entre otros, lo que hizo parecer la charla como un acto de campaña.

Posteriormente, la señora Morales, vecina del barrio Villa Svea de Oberá, reclamó al intendente presente por el mal estado de las calles y pidió más patrullajes de la policía, «no solo por avenida de los Inmigrantes», dijo, además del destacamento que se incendió hace algunos años, pero que de todos modos no contaba ni con agua potable y sólo tenía un policía «que no nos servía para nada», reclamó. Mientras la mujer exponía la problemática de su barrio, se lo vió a Hassan de espaldas hablando con otros funcionarios sin prestar atención, lo que fue muy criticado luego en las redes sociales.  

 

Rober Amaral, titular del foro de barrio Norte, señaló que «la policía hace su trabajo», pero «los jueces largan a los delincuentes a los dos días», y pidió centrar la atención en los magistrados locales y la «puerta giratoria» de los juzgados. En ese sentido, el referente barrial de Kindgren, Carlos Acuña adhirió a la palabras de Amaral, recordando que los delincuentes «entran y salen de la comisaría, y pasan frente a mi negocio riéndose». 
 
A su turno, el intendente arrancó diciendo que «no solo en Oberá hay inseguridad, hay en el país y en el mundo», dijo agregando que «la delincuencia nunca va a dejar de existir». Además anticipó como medida un proyecto para regular a los serenos, mencionó las cámaras de seguridad y el trabajo con los foros vecinales para detectar a personas con problemas de drogas. También hizo hincapié en las actividades deportivas en los barrios como política para frenar el aumento de la drogadicción. 
Pero nada de los dicho por Hassan tuvo que ver con la puerta giratoria de los juzgados, es decir, delincuentes que son capturados con o sin la ayuda de cámaras de seguridad, pero salen al poco tiempo volviéndo a hacer lo mismo. 
 Un día antes, sobre una de las pocas calles bien iluminadas de Oberá (la avenida Sarmiento) y a solo 3 cuadras de las dos sedes policiales más importantes de la comunidad, un sujeto a cara descubierta fue grabado robando en una farmacia, pero aún no fue detenido.  

 

 
 
 
Por su parte, el diputado Pereyra Pigerl habló de 23 proyectos presentados en la cámara de diputados, relacionados a la justicia y a la seguridad, mencionando los nuevos juzgados que se abrirán próximamente en Oberá. 
 
Por su parte, la comerciante y activista local, Adriana koczinki propuso tenencia libre de armas como medida contra la inseguridad, recordando el caso de su colega Gladis Gómez, asesinada por motochorros en su negocio de calle Piedrabuena. 
 
El evento causó descepción hasta en el propio Bernhardt que más tarde manifestó su insatisfacción por el resultado dado que hablaron más los funcionarios que los vecinos: «fue pura cháchara», calificó hoy en La Radio sobre referencia las autoridades que hablaron ayer.