Así lo afirmó Daniel Sandoval, presidente de la Comisión Directiva del Aeroclub Oberá.
Esta semana partieron tres vuelos simultánes contratados por el INCUAI para el traslado de órganos. Fue tras una ablación hecha en el hospital Samic local. La pista además recibe vuelos charter contratados por el OTC para el traslado de los jugadores y eventualmente también pequeños jets con funcionarios o empresarios.
Sin embargo, el acceso desde calle Asunción aún es terrado entoscado en un tramo de un kilómetro, lo que es un inconveniente sobre todo para las ambulancias durante los vuelos sanitarios, máxime en días de barro.
Recientemente se pavimentó la calle de rodamiento desde la pista hasta el hangar, pero resta la conexión con el asfalto más cercano que es la calle Asunción. En ese sentido, Sandoval afirmó que el intendente Pablo Hassan se comprometió a gestionar esa obra.
Además, con fondos provinciales, se estarían colocando nuevamente las balizas en la pista, como tiene Eldorado, ya que muchas de las originales instaladas en 1999 fueron robadas, tanto luces como los cables.
La carencia de iluminación en la pista impide su operación nocturna, por lo que cuando llega un avión por la tarde, el despegue nocturno luego se hace desde Posadas, tal como ocurrió con la última visita del ex senador Miguel Angel Pichetto.
El aeroclub también carece de asistencia en tierra para el aterrizaje, ya que no posee radares, ILS ni torre de control, sólo una comunicación por radio para informar la dirección de los vientos. Por ello, los pilotos primero sobrevuelan la pista para reconcimiento y así calcular el aterrizaje, pero en días de nubes bajas, no pueden hacerlo, debiendo desviar a Posadas.
En ese sentido, Sandoval aseguró que «está en curso con el apoyo del intendente, el gobierno provincial y nacional», la gestión de fondos para construir una torre de control con su respectivo equipamiento y un edificio que sirva de terminal de pasajeros, con baños y sala de espera, para los vuelos privados que llegan, y los médicos y enfermeros durante los operativos sanitarios.
Para Sandoval, actualmente «es un aeropuerto porque tenemos un tráfico bastante importante de aviones durante el año, ya sea para vuelos sanitarios como para pasajeros”, aunque carece de infraestructura básica para serlo, más allá de la pista de 1800 metros de largo que posee.
Con el cierre del Aeropuerto de Posadas para reformas en la pista durante 45 días, los vuelos de aviones pequeños serán desviados a Oberá, dado que la pista de Apóstoles no está en las mejores condiciones, sin embargo, el tráfico de las aerolíneas sería operado desde Iguazú o Corrientes, dado que, además de todas las carencias del aeroclub obereño, la pista no está preparada para aeronaves de entre 53 y 68 toneladas de los Boeing 737 que utilizan Flybondi y Aerolíneas Argentinas; Airbus 320 de Jestmart y y Embraer 190 de Austral.
Los aviones operados actualmente en Oberá no superan las 20 toneladas.
Respecto a esto, Sandoval dijo que se desconoce el peso que soporta la pista y «está en trámite para hacer un estudio de carga».
La pista fue hecha por la empresa de la familia Macri durante el gobierno de Ramón Puerta, cuando se estaba construyendo la ruta 103 y la avenida de las Américas, y tiene el mismo espesor de 14 centímetros de la ruta.
Según Sandoval, tuvo conversaciones con empresas para el transporte de pasajeros mientras se cierre Posadas, con aviones de 45 a 50 pasajeros, sin embargo no pudo responder qué empresas son. Actualmente, ninguna aerolínea comercial en el país opera con aviones de menos de 98 pasajeros, y la mayoría lo hacen con flota homogenea ya sea Boeing 737 o Airbus 320 de 200 pasajeros para ser rentables. En 2016, la aerolínea Avian comenzó a operar con dos aviones turbohélices ATR72 de 72 pasajeros, pero terminó en quiebra.
