En la noche del lunes, debido al aumento de la delincuencia y tras el fallecimiento de una comerciante baleada en febrero pasado, un gran número de vecinos y comerciantes volvió a movilizarse en Oberá reclamando más seguridad. Incluso estuvo presente el jefe de la Policía de Misiones, comisario general Carlos Miguel Merlo.
Durante la marcha, estuvieron además los concejales de la oposición, Mara Frontini y Marcelo Gazzo, como así también el Defensor del Pueblo, Carlos Bernhardt, el diputado provincial Horacio Loreiro y el obispo de la Diócesis de Oberá, monseñor Damián Bitar. Sin embargo, llamó la atención que, por segunda vez, tanto el intendente Pablo Hassan como los concejales renovadores faltaran a la convocatoria.
«En el día de ayer asistimos a la segunda marcha en el Centro Civico reclamando más seguridad para la ciudad de Oberá. Llamó mi atención la ausencia del intendente y de los concejales renovadores. La seguridad que solicitamos es un problema que nos debe involucrar a todos», manifestó Frontini en la jornada.
La manifestación pacífica contó con el apoyo de la iglesia católica local dado que la víctima, Gladis Beatriz Gómez de 39 años, fue catequista; concentrándose en el Centro Cívico desde donde marcharon encabezados por la madre y hermanas de la comerciante asesinada.
Gómez fue asaltada por dos sujetos en su comercio de calle Piedrabuena. Uno de ellos le dio un tiro en la cabeza causándole la muerte tras una semana de agonía en el hospital Samic.
Dos sospechosos fueron detenidos tras la primera marcha, pero los casos reiterados de asaltos y robos violentos son cada vez más frecuentes, en muchos casos bajo efectos de drogas, con total impunidad ya que así como entran a las comisarías y penitenciarías, salen al poco tiempo y reinciden debido a las tenues penas del Código Penal.
En el caso de los menores, es peor ya que sólo son regresados a sus padres.
