Tras pasar la noche en el Consejo General de Educación, los maestros misioneros mantienen tomado el edificio del Consejo General de Educación reclamando ser atendidos por el gobierno provincial. Reclaman elevar el básico salarial de los 21.500 pesos firmados por el gremio oficialista de UDPM, a 31.800 pesos. La protesta se enmarca en la tercera semana de paro docente.
Ayer, el Frente de los Trabajadores de la Educación en lucha de Misiones convocó de manera urgente a una Vigilia en el CGE a la espera de la apertura de la mesa.
En instancias de la mañana y el mediodía de ayer, se han realizado varias conversaciones que acercan la concreción de la mesa de diálogo al lunes. Sin embargo, «consideramos crucial que el gobierno no dilate más el conflicto, muestre voluntad política y la convoque el día de mañana.
Mientras un numeroso grupo de colegas de toda la provincia permanece en el lugar, esperamos por todos los colegas de zona capital y de otras localidades que ya están movilizandose», señalaron a través de un comunicado.
Los docentes advierten que permanecerán en el CGE hasta que el gobierno les brinde «una respuesta concreta», indicaron.
Paralelamente, maestros del interior mantienen cortes de ruta en Wanda y marchas en Garuhapé y El Alcázar.
CARTA ABIERTA A LOS COLEGAS DOCENTES EN LUCHA DE LOS PRECEPTORES DE LA E.P.E.T. Nº 3 DE OBERÁ
Hace poco comenzamos un nuevo ciclo lectivo, con las expectativas y ganas que cada año tenemos de
volver a reencontrarnos en la escuela. Esta vez, incluso, con mayor ilusión, teniendo en cuenta que
volvemos a la presencialidad plena, tras dos años de clases virtuales y trabajo en burbujas.
Sin embargo, toda esta emoción se vio rápidamente truncada cuando nos enteramos del muy pobre
incremento que el Gobierno provincial y algunos gremios amigos firmaron para nosotros. Una miseria que
poco y nada se relacionan con el amplio trabajo que todos los colegas hacemos día a día para hacer
funcionar las instituciones. Sinceramente, estos gremios parece que defienden más a la patronal que a los
docentes. Todos los años vivimos la misma historia, tratan de dividir a los trabajadores, que peleemos
entre nosotros, generando malestar en toda la comunidad; intentando mostrar en este caso, que el
docente es el malo de la película.
Fue por eso que inmediatamente, al igual que nuestros colegas de toda la provincia, decidimos hacer
escuchar nuestra voz de disconformidad. Planteamos la necesidad de rever la situación y de reabrir la
mesa de diálogo. Es el mínimo de respeto que – consideramos – nos merecemos ante el atropello y la poca
valoración que se hizo de nuestra labor al firmar una burla como incremento.
Realizamos paro y salimos a marchar, porque creemos que en la calle estamos enseñando a luchar por
nuestros derechos. Nuestros hijos y alumnos pueden vernos defendiendo nuestros ideales y la cultura de
trabajo honesto, ante todo.
Porque al contrario de lo que nos dicen quienes nos juzgan, si hay algo que le sobra al docente misionero
es vocación. Cuando nos develamos pensando cómo solucionar un problema dentro del aula, cuando
ponemos dinero de nuestros propios bolsillos para la compra de materiales e incluso para ayudar a algún
estudiante que hoy no pudo desayunar, cuando cruzamos picadas con tierra colorada floja, tormenta,
granizo, pagando remises muchas veces o esperando bajo la lluvia el colectivo. Y no hay que olvidarse de
algo muy importante, en Misiones a los Preceptores NO SE LOS CONSIDERA docentes, creen que ni uno
de nosotros estamos en contacto con los alumnos. Que poco conocen de la educación quienes tienen el
poder de decidir.
¿Qué no tenemos vocación dicen? Cómo se explica entonces las veces que hemos calmado llantos, hemos
abierto los oídos y escuchado historias que nada tenían que ver con la clase del día, cuando hemos
defendido con uñas y dientes a ese chico que nos pedía ayuda. Es cierto, muchas veces ya no sólo somos
preceptores, nos convertimos en psicólogos, asistentes sociales, cocineros, nos convertimos en una mano
amiga de confianza. ¿Realmente nos van a hablar de vocación?
Nosotros, los preceptores de la E.P.E.T. Nº 3 de Oberá, tenemos plena confianza en que ésta es la manera.
Creemos que ya fue demasiado el daño que hemos aguantado, años de ninguneo hacia nuestra profesión
y oficio. Necesitamos que esta vez se nos escuche con atención.
Por eso, no dudamos un segundo en apoyar esta lucha y nos sentimos muy orgullosos de nuestros colegas
de Posadas y de todos los municipios que se encuentran encabezando esta movilización allí frente al
Consejo General de Educación, lugar que debería ser nuestra casa y recibirnos con una respuesta, pero
donde tantas veces se nos ha cerrado la puerta.
Desde nuestro humilde lugar de colegas, seguimos acompañando la medida y no daremos el brazo a
torcer, sumando fuerzas, haciéndonos oír y ver; porque tenemos la total convicción de que así, poniendo
el corazón en la lucha, estamos enseñando no solo a valorar sino a defender nuestros derechos como
trabajadores.
Gracias colegas, estamos todos juntos en esto. Cuenten con nosotros.
PRECEPTORES DE LA E.P.E.T. Nº 3 DE OBERÁ
