Este martes, ingresó al Concejo Deliberante el proyecto del nuevo sistema de transporte urbano de pasajeros que se licitará en mayo de este año, dado que en noviembre vence el contrato monopólico de Capital del Monte.
Entre los artículos que deberán ser analizados por los ediles, figura como exigencia para los nuevos concesionarios tener unidades adecuadas para personas con movilidad reducida:
Como mínimo el TREINTA POR CIENTO (30%) de las unidades deberá contar con piso bajo (Low Entry), porcentaje que deberá aumentar en un DIEZ POR CIENTO (10%) por año hasta completar la totalidad de la flota. Complementos necesarios que permitan el ingreso y egreso de un usuario con sillas de ruedas. Al menos UNA (1) puerta de NOVENTA (90) centímetros de ancho libre mínimo. Al menos UN (1) espacios reservados y equipados para permitir el cómodo acceso de personas con movilidad restringida. Pulsador colocado a no más de UNO COMA VEINTE (1,20) metros de altura para solicitud de parada.
Cartelería LED (en los colectivos) deberán tener:
a) Frontal (en la parte externa del coche).
b) Ramalera (frontal, en la parte interna del coche).
Además, el ARTICULO 7° dice que el (nuevo) concesionario deberá incorporar al 50 % del personal que se encuentre trabajando en
relación de dependencia con el actual concesionario al momento de finalizar la concesión, desempeñándose efectivamente como plantel operativo del actual Servicio Público de Transporte Urbano de Pasajeros, los que deberán ser incorporados bajo relación de
dependencia con el adjudicatario. El presente artículo será de aplicación para el caso de que el actual concesionario no resulte adjudicatario de la mayoría de las líneas licitadas.

El nuevo sistema eliminará todas las líneas de colectivos actuales que van del centro a los barrios, la terminal y el hospital. En su lugar, habrá 5 estaciones de transferencia, una céntrica en la plaza San Martín y cuatro periféricas: Hospital, Terminal, Anses y Punta Alta.
Las nuevas líneas se dividirán en 4 troncales, una entre cada estación de transferencia con el centro, además de líneas alimentadoras que sólo circularán por los barrios hasta una de las estaciones de transferencia, y líneas circulares de recorridos muy cortos entre el centro, el macro centro y barrios como el Yerbal Viejo.
Con el nuevo sistema, los usuarios de, por ejemplo, Villa Barreyro, Villa Torneus o Villa Schuster ya no tomarán un colectivo directo al centro, si no que subirán primero a un colectivo en su barrio que los llevará hasta la estación frente a Anses, y luego ahí tomarán otro colectivo hasta el centro. Desde el centro podrán tomar otro al hospital, la terminal o cualquier otro destino, todo con el mismo boleto.
Lo mismo ocurrirá con los barrios Cien Hectáreas, San Miguel, Londín y Stemberg.
Ya no tomarán un colectivo directo al centro, si no uno a la estación Punta Alta ubicada en Villa Lindstróm y desde ahí otro al centro.
En el caso del barrio Krause, habrá una línea circular directa al centro y regreso. Otro hará lo mismo al colegio Concordia, otro a la escuela Normal, etc. Las líneas circulares son de recorridos cortos de 20 a 28 cuadras cada colectivo.
En el caso del cementerio, villa Martos, barrio Ecológico, Las Palmas y alrededores, tampoco tendrán colectivos directos al centro. Habrán líneas que conectarán estos barrios con la terminal y de allí al centro.
Los barrios de Sixten Vik, Km 0, Mosquere y Hultgren tampoco tendrán colectivos directos, si no que los pasajeros serán trasladados primero hasta la estación de transferencia frente al hospital y ahí combinarán a bordo de otro colectivo.
Esto hace pensar que los pasajeros estarán el doble del tiempo arriba de las unidades, a lo que se suman los tiempos de espera en las estaciones de transferencia.
Así, por ejemplo, un pasajero que tome el colectivo en villa Martos, ya no irá al centro directo en 10 o 15 minutos. Con el nuevo sistema, subirá a una línea circular que irá hasta plaza Malvinas y regrasará por avenida Misiones hasta la terminal tardando unos 10 minutos en hacer la vuelta. En la terminal, el pasajero deberá bajar, esperar y transferir a otro colectivo que sí lo llevará al centro tardando otros 10 a 15 minutos más.
Los concejales deberán analizar si el nuevo sistema propuesto será beneficioso para los pasajeros y si no implicará más costos para los futuros concesionarios ya que, en muchos casos, lo que hoy hace un colectivo, con el nuevo sistema se necesitarán dos, y los pasajeros estarán más tiempo arriba de las unidades, incluso hasta el doble. Además, varias líneas circulares tienen recorridos muy cortos y sólo circulan en el área del macro centro (Villa Erasmie, Loma Porá, etc), zona donde hay menos usuarios por la cercanía al centro, por la baja densidad poblacional (casas de terrenos grandes) y porque la mayoría de sus habitantes tienen transporte particular (auto, moto).
