El Ministerio Público Fiscal porteño desarrolló un plan experimental para combatir el negocio del narcomenudeo en los barrios populares de la Capital. Buscan liberar el territorio, y a sus habitantes, de la distribución de estas sustancias.
“Se pretende desmantelar el mercado abierto de las drogas en los barrios, dificultar el acceso a la sustancia y recuperar el espacio público», señalaron.
El proyecto se llama “Programa de Intervención en el Mercado de Drogas” (IMD). Comenzó a fines del año pasado, con un trabajo de infiltración, detección y detención de vendedores de pasta base en el barrio Ciudad Oculta.
Favorece la persecución penal de los “actores clave” de la organización. Es decir, los jefes, los que tienen antecedentes, los que están prófugos o son violentos. Por otro lado, contempla un tratamiento especial para los vendedores sin prontuario o para familias que lo hacen como salida laboral en un contexto de necesidad.
“Dejamos de detener consumidores, que con el viejo modelo se supone que llevan a la cadena narco que hay detrás de manera atomizada y, en base a un diagnóstico del territorio, ‘tomamos’ el lugar y lo `gobernamos`”, explicaron fuentes del Ministerio. Ellos trabajan en conjunto con dos áreas del Poder Ejecutivo porteño, los ministerios de Seguridad y Desarrollo Humano.
La fase 1 del programa tiene como protagonista al “agente revelador”, un policía que se “disfraza” de comprador, detecta la modalidad de entrega y junta pruebas de que allí se comercializan drogas.
Los vendedores cuyas conductas son calificadas como moderadas o leves son seleccionados para la intervención. Se les abre una investigación, pero queda en suspenso. Es entonces que se implementa la «disuasión localizada», que consiste en una reunión con los imputados sin antecedentes, para exhortarlos a que dejen de vender drogas a cambio de ayuda social.
Después de eso, el trabajo consiste en hacer un seguimiento de los implicados para controlar que no reincidan en el negocio de las drogas y también se aumenta de manera visible la presencia policial en el barrio.
Ofrecen un plan social a vendedores de drogas para que dejen el narcomenudeo
