La resolución había sido publicada el viernes e el Boletín Oficial, pero fue dejada sin efecto el jueves.
El Gobierno de Oscar Herrera Ahuad decidió dar marcha atrás con la idea impulsada por la Administración Tributaria de Misiones (ATM) de cobrar el impuesto sobre los Ingresos Brutos a los Proveedores de Servicio de Pago y las billeteras electrónicas como ser Mercado Pago, Uala, etc.
La medida alcanzaba a todos los pagos y las transferencias de personas físicas o jurídicas por encima de 10 mil pesos mensuales, aplicando una alícuota de 2,45% para contribuyentes directos, 1.225% a contribuyentes comprendidos en el Convenio Multilateral y 2,45% para sujetos no inscriptos.
Se había publicado el miércoles en el Boletín Oficial de la Provincia y entraba en vigencia ese mismo día, siendo el título principal de la portada de ayer del diario Primera Edición. Cada vez más personas y empresas utilizan este mecanismo de transferencia y hubiera sido un golpe fuerte a los bolsillos de los usuarios.
Justamente, por esta razón, desde el Gobierno hicieron saber ayer que la medida iba a quedar sin efecto y le ordenaron al director de la ATM, Rodrigo Vivar, que diera marcha atrás con la medida.
Quien sí confirmó el retroceso fue Gabriel Petta, quien asumió hace dos meses como Subdirector General del organismo recaudador pasando a ocupar numerosas funciones que antes le correspondían solo a Vivar, quien sufrió una disminución de sus manejos y atribuciones.
Petta dijo ayer al mediodía que “estamos trabajando para dejar sin efecto la resolución” y agregó que “el espíritu de la norma es cobrarle a las empresas pero no a los usuarios”, dijo al matutino provincial.
No se descarta que en la misma resolución que deja sin efecto la medida se apliquen las modificaciones que señaló el Subdirector. Es decir, la intención de la ATM es cobrar el tributo pero a las empresas que lucran como Proveedores de Servicio de Pago, no así a los clientes comunes.
