Trabajadores de la Educación de Misiones en lucha comenzaron el año reclamando actualización salarial.
«Creemos que el aumento tiene que ser acorde a la inflación y la canasta básica» que ronda 76 mil pesos, expresó el docente y dirigente, Anibal Ramírez.
Con fecha del 27 de enero, los docentes ingresaron un pedido de actualización salarial dirigido al presidente del CGE, Alberto Galarza. En la nota manifiestan que el último aumento fue en julio y debido a la inflación del 50,9%, según datos oficiales, han perdido poder adquisitivo. Además piden corrección del achatamiento entre 0 y 14 años, revisión de la garantía salarial, pago urgente del proporcional de vacaciones a suplentes y toda deuda 2021.

«Por la tarea realizada se debe percibir salario en tiempo y forma. Quien tiene la obligación de pagarlo es el empleador, ya sea CGE o SPEPM.
Una gran parte de la docencia que son los suplentes, tristemente perciben el salario atrasado, en muchos casos con 3 sino más meses de mora y en cuotas (1ra y 2da suplementaria), además de esperar con desesperación los aportes nacionales para lograr sobrevivir los días que faltan en el calendario mensual, que -vale aclarar- disminuyeron los ingresos a final de cada mes por la funesta garantía en la que muchos quedan entrampados, generando pérdida del valor adquisitivo. Más aún cuando la inflación no deja de crecer en nuestro país», expresaron.
«Por otra parte, es lamentable ver a la sociedad cuestionar nuestra vocación por reclamar salario y aún peor es oírlo de colegas que tal vez escondan detrás de similares expresiones su comodidad o temor a luchar.
Pero la única realidad es que las necesidades de las familias, impuestos y facturas de servicios no se financian con vocación.
La deuda que tiene el gobierno provincial con los docentes, además de económica, es moral e histórica. Entonces ¿vas a exigir tu derecho o vas a aplaudir las migajas que los gremios serviles al poder te quieren hacer creer que es un favor o caridad y que depende de la buena voluntad del gobernador o que se trata de un esfuerzo sobrehumano el pago de tus haberes?
Por todo esto, exigimos el pago de suplementarias por los salarios adeudados, de los diferentes planes, programas y operativos educativos, los «errores de liquidación», al igual que el proporcional de vacaciones», agregaron los maestros.

𝗣𝗼𝗿 𝘂𝗻 𝟮𝟬𝟮𝟮 𝗰𝗮𝗿𝗴𝗮𝗱𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝘂𝗰𝗵𝗮 (comunicado)
Comienza el año y para ser lo más ilustrativos y concretos posibles, vamos a exponer una serie de gráficos para intentar bosquejar el escenario en el que nos encontramos. Estos datos son elocuentes en cuanto muestran avances y deudas de este proceso que venimos transitando.
En cuanto a lo porcentual, cerramos el 2021 arañando unos puntos (53% promedio) por encima de la inflación (50,9%). En términos nominales se ve un modesto avance si se observa cuánto representa el salario sobre la canasta básica total: un 53,12% en enero ’21 contra un 63,04% en enero ’22, en lo que respecta a salario inicial; y de 73,91% en enero ’21 contra un 88,07% en enero ’22, máxima antigüedad.
En relación al carácter estructural del salario, observamos la persistencia del achatamiento provocado por efecto de la garantía (código 829) y del tramposo escalonamiento por tramos de 0 a 14 años.
Ahora bien, si miramos a Misiones respecto al concierto nacional, veremos que hemos salido de los históricos últimos puestos del ranking, para pasar a estar por encima de la media, registrando incluso el mayor aumento nominal periodo diciembre 2020 – julio 2021, llegando a estar en el sexto lugar del ranking nacional en ese momento.
Está a las claras que el conjunto del movimiento docente a nivel nacional está planchado, que los salarios están por el piso. Pero al mismo tiempo, en ese cuadro penoso, Misiones aparece como una tendencia a contrapelo que batalla contra un panorama global regresivo para el conjunto de los trabajadores de la educación, y que muestra algunos resultados -obviamente, no todos los que quisiéramos. Salir del corset donde el piso nacional era nuestro techo fue uno de los logros más importantes, rompiendo un paradigma con el que el gobierno se excusaba permanentemente. Sin embargo, esto trajo aparejado continuar con el esquema de garantía y su efecto distorsivo en lo estructural, tema a atender.
Ejercitando la memoria y analizando el proceso en retrospectiva, vemos que por varios años desde la gesta del 2015 que frenó la reforma del Estatuto y produjo destacables avances en términos nominales y estructurales, veníamos registrando una caída estrepitosa del salario. La bisagra fue 2020 y la demostración de que la organización, la lucha y la unidad nos permiten obtener conquistas importantísimas e ir por nuevos objetivos, y de lo importante que es no bajar en ningún momento la guardia para sostener los logros. También corrobora nítidamente que este camino derrumba los planes del gobierno y los sindicatos entreguistas nucleados en la Intersindical (UDPM, UDA, SADOP, AMET, SIDEPP, SEMAB-CEA), quienes cosecharon el repudio categórico del conjunto de los trabajadores de la educación ante las pruebas irrebatibles de sus vergonzosas claudicaciones.
2022 se perfila como un capítulo que exigirá poner muchísimo para romper el programa de ajuste del gobierno y disipar las maniobras entreguistas de los históricos verdugos, que quieren apropiarse de nuestra agenda para aplastarnos. A las herramientas de lucha que hemos parido en este camino debemos consolidarlas, mejorarlas, y ello sólo se hace participando, poniendo la voz y el cuerpo. Quienes fueron una vez a una marcha o asamblea, será necesario que asistan a dos, a tres, a muchas más; a los suplentes, a quienes se les inculca “pagar derecho de piso” y buscarse un padrino para domesticarlos, será momento de que se planten para combatir el “sálvese quien pueda”, la mendicidad laboral y la degradación educativa; quienes están cerca de jubilarse y murmuran “yo ya luché”, deberán decir “presente” para aportar desde la vasta experiencia; quienes se han jubilado, deberán contribuir a consolidar los valiosos logros y luchar contra los planes de entrega previsional; porteros y cocineras, su rol es esencial en la labor de seguir afianzando los logros emanados de la lucha -que no han sido pocos en este tiempo- e ir por la erradicación de la precarización, el respeto a la antigüedad y una mejora integral; y a quienes todavía dudan, los hechos hablan por sí solos de lo que hemos sido capaces de hacer colectivamente, en unidad, con organización y lucha.
Nos necesitamos mutuamente para afianzar esta construcción como trabajadores de la educación, crecer en cantidad y en calidad para avanzar rotundamente sobre los objetivos estratégicos que nos propongamos. El escenario es complejo, difícil y las tareas, arduas. Pero la lucha dio y dará sus frutos. Abonemos a ello.
𝗧𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗮𝗱𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗘𝗱𝘂𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗠𝗶𝘀𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗟𝘂𝗰𝗵𝗮