Anuncian que Misiones producirá hidrógeno para reemplazar las garrafas

Tanto Misiones como Corrientes se alimentan con garrafas. En el caso de la provincia vecina, el gasoducto del sur pisa su territorio pasando por Paso de los Libres para abastecer a Brasil, pero aún la pequeña localidad y el resto de Corrientes dependen de las garrafas. 

En Misiones, el gobierno Renovador anunció la puesta en marcha de un plan para fabricar su propio gas a partir del sol. Se trata del hidrógeno que requiere mucha electricidad para separarse del agua, y este proceso se haría mediante paneles solares. Sin embargo, hay que aclarar que el hidrógeno no reemplazará a las garrafas hogareñas, primero por su altísimo costo, segundo porque las cocinas no son aptas para este tipo de combustible y tercero por el costo de construir la redes, máxime para un gas 15 veces más poderoso que el gas licuado de petroleo. 

Es inevitable recordar que el mismo gobierno que anunció esto y está destinando recursos para este proyecto, no hizo las inversiones que debía en el interior de Misiones durante los últimos 20 años, particularmente en Oberá, Alem, Iguazú, etc donde la infraestructura básica de electricidad es tan deficitaria que la luz se corta constantemente, como así también el agua e internet porque dependen de la misma red eléctrica. ¿En este contexto hablan de hidrógeno? 


La tecnología del hidrógeno no es nueva. Hace varias décadas que muchas empresas, sobre todo relacionadas al mundo automotor como Toyota y BMW vienen trabajando en esto como sustituto de los combustibles fósiles, pero aún está lejos de ser una fuente de energía viable por sus costos.



“Tiene 15 veces más poder calórico que el gas butano o propano, pero todavía no es rentable con la tecnología que disponemos a nivel mundial, estamos tratando de encontrar soluciones a distintas cuestiones y ya obtuvimos algunos resultados positivos en esta primera fase”, dijo a LA NACIÓN Christian Piatti, el titular del Parque Industrial y de la Innovación de Posadas (PIIP) donde llevan adelante este singular proyecto.



En un laboratorio montado en un container -separado del resto de los modernos edificios del PIIP por cuestiones de seguridad-, dos técnicos con el apoyo de varios científicos de un laboratorio que también funciona en el predio, ya tuvieron resultados positivos en las pruebas para dotar al hidrógeno de color y olor, algo crucial para el uso domiciliario.



Los paneles solares montados arriba del contenedor dan energía para producir la hidrolisis, como se llama a la separación del agua en hidrógeno y oxígeno. “Ahora vamos a pasar a la fase dos y vamos a traer un laboratorio mayor que compramos a una firma Alemana, una planta con mayor poder de compresión que la que tenemos ahora con una inversión de un millón de euros”, explicó Piatti.



El pequeño laboratorio actual está produciendo 0,1 kilos de hidrógeno por hora. La nueva planta, con mayor poder de compresión, generará 1 kilo por hora o 24 kgs. por día. “Para que te des una idea, el Toyota Mirai, el auto a hidrógeno que es considerado el de mayor autonomía del mercado, se carga con 6,5 kilos y puede andar 1000 kilómetros”, detalló.

En Neuquén también hay un proyecto privado para producir hidrógeno a gran escala pero a partir del gas. Se trata del proyecto que impulsa la familia Götz, dueña de la petrolera CAPSA, y con intereses en energía hidroléctrica, eólica y ahora hidrógeno.

El proyecto de los Götz es hidrógeno gris, porque se produce a partir de una fuente no renovable como el gas. En el caso de Misiones, está buscando obtener un hidrógeno verde, a partir de una energía renovable como el sol.

A mediados de agosto, fue el lanzamiento oficial de este plan que trasciende a varios mandatos de gobierno. “Esto nos va a llevar 10 años, pero 10 años es poco tiempo para algo como esto”, aseguró el gobernador Oscar Herrera Ahuad cuando presentó el proyecto.

En paralelo, Piatti está poniendo en marcha la Ruta del Hidrógeno con una fundación española. Se trata de ir identificando cómo implementar a escala masiva el hidrógeno como el combustible que reemplazará al gas en garrafa en las casas o la energía eléctrica en las industrias.


“Nunca hablé con Rovira, pero la idea de impulsar el hidrógeno fue de él”, aclaró Piatti.