«Iguayork: no hay agua, no hay nafta, corta la luz cada 5 minutos y agradezca si funciona el internet”

Así describió una vecina de la ciudad de las Cataratas que, teniendo el principal atractivo turístico del país y uno de los más destacables de América Latina, debería ser un pequeño Las Vegas. Sin embargo, 20 años de un gobierno corrupto, dejan a Iguazú entre las urbes con más deficiencias estructurales de la región. 

“Señor turista, le voy a poner una gigantografía a la entrada, que diga bienvenido a Iguayork, no hay agua, no hay nafta, corta la luz cada cinco minutos y agradezca si le funciona el internet”, dijo la vecina. 

La apertura de fronteras con Paraguay y Brasil provocó un caos en Puerto Iguazú. Con el litro de súper a $95, menos de la mitad de lo que cuesta en los países limítrofes, las estaciones de servicio se quedan sin combustibles y, en las pocas que se consigue, se forman filas de varias cuadras.

“Esta es la realidad de Puerto Iguazú, hace tres días que estoy buscando combustible; pero a los brasileros y a los paraguayos, a ellos sí les cargan”, reclamó una vecina.

Puntualmente con respecto a la nafta dijo: “Hace cuadras que estoy filmando, pero cuando llegas a que te carguen en la Shell te dice ‘se terminó’, te vas a otra estación, que hay acá que se llama Opesa o la YPF y pasa lo mismo”, denunció y se despidió “atentamente Marita Matoso, vecina de Puerto Iguazú”.

LVM se contactó con Santiago L., un licenciado en turismo radicado hace más de una década en la ciudad de la Triple Frontera que explicó que “justo tuve que salir y grabé un video, son 10 cuadras de gente a la espera de poder abastecerse, por suerte para los utilitarios y colectivos que se usan para el turismo hay, porque la mayoría carga diésel y tienen stock”.

En alusión a las otras prestaciones detalló, “acá agua potable nunca hubo, la luz se corta todos los días 2, 3 horas, a veces más; internet me funciona bien porque tengo un proveedor local, pero Fibertel se instaló hace 5 meses y mucha gente se queja. Lo de la nafta es increíble”.

El cupo no resolvió el problema
Los propietarios de las estaciones de servicio de Puerto Iguazú resolvieron, hace 1 mes, poner un cupo de 15 litros a los automovilistas brasileños para no dejar sin combustible a los consumidores argentinos.

Sin embargo, el puñado de estaciones de servicio de Iguazú se ven invadidas por largas colas de autos brasileños y paraguayos que cruzan el rehabilitado puente Tancredo Neves para cargar nafta del lado argentino.

“A ellos les sale menos de la mitad. El litro en la Argentina está a 95 pesos, no llega a un dólar a valor oficial, mientras que del lado de ellos se paga 215 pesos”, señaló Faruk Jalaf, presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio del Nordeste Argentino (CESANE) en diálogo con LVM.