Schiavoni sobre el nuevo impuesto a la yerba: «Otra cachetada a los productores»

Así lo manifestó el diputado nacional del PRO, Alfredo Schiavoni sobre la resolución de Rentas que cobrará anticipos de ingresos brutos de hasta 4,5% a los molineros no radicados en Misiones que compran yerba canchada a productores misioneros.  

Se trata de «un esquema que solo cierra sobre la voracidad fiscal», sostuvo el legislador misionero que expresó mediante un comunicado su rechazo a la medida:

 
«La reciente resolución N°44-DGR desnuda una vez más, que el esquema renovador solo funciona sobre la base de trasladar los problemas financieros del estado provincial a los contribuyentes misioneros. En efecto, la ATM continúa implementando mecanismos de cobros a cuenta o de cobros anticipados de tributos respecto de actividades económicas y productivas cuyo éxito podría ser incierto. La enorme capacidad y eficacia desplegada por la ex Dirección General de Rentas, ahora ATM (Agencia Tributaria Misiones) para cobrar el impuesto a los ingresos brutos de manera anticipada, encuentra su contracara cuando esos saldos, fruto de pagos a cuenta, favorecen al contribuyente y le deben ser reintegrados. Resumiendo: para cobrar van por autopista y en bajada, y para devolver ingresos van por camino de barro en subida.
Es consecuencia de un estado provincial, administrado en general, por personas que jamás desplegaron actividad económica en el sector privado. Desconocen el daño que las medidas burocráticas que implementan, producen entre los que trabajan para generar empleo y riqueza.
La piedra angular de la administración renovadora son las aduanas paralelas de Centinela (Ruta 14) y El Arco (Ruta 12). Esta forma compulsiva de cobrar anticipos de impuestos sobre operaciones económicas que aún no se han percibido, es lo que le permite al gobierno de la renovación garantizarse ingresos y mantener un estado policíaco sobre los contribuyentes misioneros. La particularidad de nuestra geografía les posibilitó implementar rápidamente esta modalidad en la frontera con Corrientes.
En el modelo “renovador” los negocios que deberían hacer los privados los realiza el estado, y los que debería hacer el estado los hacen los privados. Las comunicaciones, los medicamentos, el agua mineral, los plantines, la faena cárnica, el cannabis medicinal, etc., son actividades económicas típicas del sector privado, pero que en Misiones las realiza el estado provincial. De la misma manera, pero al revés, el servicio de cobranzas de la ex Dirección General de Rentas es un servicio tercerizado a un privado.
Completan el modelo las elevadas alícuotas, las tasas sin contraprestaciones ciertas y la naturaleza recesiva de los tributos. Además de ser el gobierno provincial el mayor generador de empleo o desocupación encubierta.
A partir de este esquema, el gobierno provincial mantiene la hegemonía política en Misiones, financia sus campañas electorales para permanecer en el poder y también la de algunos opositores aquiescentes. De esto se trata el modelo “misionerista”», finalizó.