Víctima de violencia huyó con sus hijos y pide ayuda: «Lo denuncié muchas veces”

Tras sufrir más de una década todo tipo de violencia, una mujer obereña de 38 años decidió escapar de su agresor y expareja, tomó una muda de ropa y huyó con sus dos hijos, un nene de 4 y una niña de 8.

Ahora, la mujer intenta vivir tranquila y poder criar a sus hijos en un ambiente sin violencia, pero no cuenta con los recursos necesarios, ya que todos sus muebles y pertenencias personales quedaron en la casa donde vivía con su agresor.

En diálogo con La Voz de Misiones, la obereña relató: “Siempre sufrí violencia física, psicológica y toda forma de violencia por él. Lo denuncié muchas veces”.

Luego de huir, la joven encontró refugio en manos de su empleadora, quien la ayuda pagando un alquiler mientras se acomoda y para “estar a salvo con mis hijos”, sostuvo la denunciante.

Según contó la joven a LVM, las agresiones fueron en aumento después de que ella lo denunciara y el victimario fuera expulsado del hogar por un lapso de tres meses: “Cuando volvió todo fue peor, mucho peor”, enfatizó.

“Una noche me levanté y él estaba encima de mí con sus manos en mi cuello, me estaba asfixiando”, recordó angustia el motivo que la llevó a tomar la decisión de dejar atrás 12 años de agresiones y maltrato. “Me intentó matar, los chicos empezaron a llorar y ahí ya no pude más”.

Vivir con miedo
“Cuando decidí irme y estaba buscando un lugar para vivir, fui al Juzgado para tratar de sacar mis cosas, porque yo necesitaba lo esencial para los chicos, la cama y sus pertenencias. Me dijeron que no, que tenía que pagar un abogado para poder retirar mis cosas del domicilio”, contó la joven.

Asimismo, la mujer dijo que en todos estos años en que denunció nunca fue asistida y tampoco tuvo respuestas de parte de la Justicia misionera. “Si yo tuviese para pagar un abogado no iría a pedir ayuda”, remarcó.

Además, agregó que sus hijos “fueron testigo de toda la violencia que viví, mayormente la nena que es más grande, que entiende las cosas. A ella la llevé con una psicóloga, porque está muy asustada con todo esto”.

Resguardada por la familia y allegados, la joven de 38 años necesita ayudar y por eso acude a la solidaridad de quienes deseen colaborar con cosas para el hogar: “Me donaron una cama, tengo una cocina chiquita, pero me faltan muchas cosas. Quiero salir adelante”.

“Vivo con miedo, trato de no estar sola, espero que me deje en paz, ahora de nuevo se venció mi perimetral, tengo que volver a renovar, pero igual muchas veces rompió la prohibición”, concluyó.

Número para ayudar: 3755-751345