
Así lo reveló el socio y ex concejal Alejandro «Toto» Etchberger, integrante de la lista Celeste que competirá este viernes en las elecciones de la CELO., rivalizando con el oficialismo de la lista Blanca liderada por Pedro «Pilo» Anderson.
Para Etchberger, el socio «hoy es rehén de la mala administración» de la CELO que está en una «situación grave», enfatizó agregando que «no vamos a poder cambiar las cosas si no hay una masa societaria que vaya a votar.
La lista Celeste está integrada por un importante número de socios, entre ellos el comerciante gastronómico y ex candidato a defensor del Pueblo, Gustavo Morandini, como así también ex tesorero de la cooperativa Néstor Mattos. Según transcendió, el ex diputado provincial Roberto Rocholl encabezará la lista en el distrito uno, uno de los claves para ganar las elecciones. En las asambleas pasadas de junio, la Celeste obtuvo 1100 votos, y busca la adhesión de más socios a la causa para recuperar el control de la endeudada cooperativa.
Según Etchberger, la actual administración ha «vaciado» la CELO y existe el peligro de «disolución» de la cooperativa. «La CELO no se va a intervenir, se va a disolver por el mal manejo, y los que perdemos somos nosotros, los obereños, vamos a depender de EMSA al 100% y hacer un reclamo a EMSA no es lo mismo que a la CELO, con oficinas reales, con un teléfono, una guardia las 24 horas, hoy tenemos un sistema que funciona», dijo en declaraciones a La Radio, recordando lo ocurrido con la CALO.
Actualmente la deuda de la CELO a EMSA supera los 400 millones de pesos, y hace unos meses, el Consejo de Administración que está manejado por Anderson, autorizó la emisión de cheques con giros al descubierto (sin fondos) poniendo de garantía embargable un predio de la cooperativa sobre avenida Italia.
A eso se suma que a los socios le cortan el servicio con una (1) factura vencida y para estar al día deben abonar antes del 5 de cada mes, siendo que la mayoría de los trabajadores del sector privado en Oberá cobra después de esa fecha, generando un problema a los socios usuarios.
Por otro lado, Mattos denunció maniobras por parte de Anderson de cara a las elecciones, como por ejemplo adelantar el 40% de los sueldos a los empleados.
«Hay que darle sentido social a la cooperativa otra vez», manifestó Mattos, agregando que la administración debe renegociar la deuda con EMSA y la provincia, en lugar de estar «apretando» a los socios, cortando la energía por el atraso en una boleta. También Mattos aseveró que «los almacenes» de la cooperativa están vacíos, es decir, sin elementos para trabajar, a tal punto que la fábrica de postes no está produciendo, «y se está volviendo a los postes de madera», aseguró.
«Hoy la gente en las redes sociales se quejan, y le pido al socio que participe, es la única manera de cambiar es votando», dijo en referencia a las elecciones de este viernes. «Si no van a votar, se convierten en cómplice» de la situación en la que está la institución, afirmó Mattos.
«En la cooperativa hoy nada a cambiado para bien, si no todo lo contrario», aseguró el ex tesorero, mencionando que la administración no publicó ni el balance la verdadera situación de la cooperativa con EMSA, respecto a los millonarios intereses acumulados.
«Esa deuda está escondida», añadió, recordando que los llamados a concurso de auditor externo y médico correspondía hacer después de las elecciones, no antes. Mattos aseguró que en los últimos meses «entraron como 60 empleados nuevos» a la CELO.
Criticó también la reducción en la cantidad de delegados que ahora serán 1 cada 300 socios, cuando antes eran 1 cada 150. «Eso quita representación», fustigó.
Por último, contó que empleados de la cooperativa agremiados al sindicato de Luz y Fuerza crearon una cooperativa de trabajo para hacer obras particulares, «generando una competencia desleal» y con la connivencia de la CELO, señaló.
