En la primera mitad del año, 28.000 pequeñas empresas argentinas cerraron sus puertas según datos obtenidos por Reuters.
«Hemos recibido ayuda de amigos, familiares. Estamos en una situación límite, prácticamente al borde de una cesación de pagos absoluta», señaló un empresario que sobrevivió hasta ahora a reiteradas crisis del país sudamericano, que en las últimas décadas alternó años de crecimiento y de contracción económica, ciclos de hiperinflación, devaluaciones de la moneda, altas tasas de interés y déficit fiscales que derivaron en mayo en la novena cesación de pagos de su historia.
El presidente de centroizquierda Alberto Fernández dispuso un paquete de ayuda en medio de la pandemia del COVID-19 por 1.4 billones de pesos (alrededor de US$ 19,900 millones), equivalente al 5% del PBI, pero algunos empresarios lo consideraron insuficiente.
“El Gobierno entró en la pandemia con importantes desequilibrios fiscales y monetarios que efectivamente lo obligaron a incumplir su deuda local”, dijo Patrick Esteruelas, jefe de investigación de EMSO Asset Management. “Ahora enfrenta un problema aún mayor debido a la cicatriz post-COVID”.
El déficit podría alcanzar el 8% del PBI en el 2020, según analistas consultados por Reuters, un alza que el ministro de Economía, Martín Guzmán, adjudicó a la pandemia.
