Fernández negó información a la Oficina Anticorrupción sobre sus clientes previos a asumir la Presidencia

Alberto Fernández rechazó un requerimiento de la Oficina Anticorrupción, que además de pedirle información sobre posibles clientes relacionados con el Estado para los que haya trabajado antes de ser Presidente, le dijo que debía renunciar a la facultad y a ser titular de una sociedad anónima Fuente: Archivo – Crédito: AFP
lberto Fernández se negó a revelar quiénes fueron sus clientes en los tres años previos a asumir la presidencia, cuando se desempeñó como abogado y consultor, a pesar de que la Oficina Anticorrupción (OA) le solicitó que presentara la «nómina» de aquellas personas y sociedades para las que haya trabajado que sean concesionarias o proveedoras del Estado, o realicen actividades reguladas.

Un dictamen del 19 de febrero, firmado por el titular de la OA, Félix Crous, le recomendó al Presidente, además, que renunciara a su mandato como titular de la firma Inmueble Callao 1960 SA y que se tomara licencia como profesor en la Universidad de Buenos Aires, ya que el ejercicio en simultáneo de los dos cargos, advirtió la OA, incumple la Constitución, pero Fernández también rechazó ese pedido del organismo.

El dictamen de la OA -al que accedió LA NACION- le solicitó a Fernández que ampliara la información que presentó sobre su actividad previa a asumir la presidencia, más allá de las declaraciones juradas patrimoniales que le había entregado al organismo. Lo hizo tras un pedido de diputados de la Coalición Cívica, que hicieron una presentación después de que Fernández dijera que tuvo relación en su actividad privada con empresas del Grupo Indalo, de Cristóbal López, holding que podría ser beneficiado por la nueva moratoria aprobada en el Congreso.

«Corresponde requerir al Presidente que informe a esta oficina la nómina de las personas -humanas o jurídicas- a las que haya prestado servicios en los tres años anteriores a asumir la presidencia de la Nación -y la fecha del cese de tales prestaciones- que sean o hayan sido concesionarios o proveedores del Estado, o realicen actividades reguladas por este», escribió Crous. Antes, el titular de la OA había aclarado que Fernández estaba «resguardado» de un posible conflicto de interés en lo que respecta a aquellos clientes que no tuvieran vinculación alguna con el Estado y que, en esos casos, su vínculo estaba alcanzado por el secreto profesional.

El Presidente, sin embargo, rechazó un mes después el requerimiento de la OA. «No advierto haber incumplido normativa alguna que me obligue a exteriorizar otra información que la oportunamente suministrada», escribió Fernández en una nota enviada al organismo el 16 de marzo. El mandatario hacía referencia a la declaración jurada patrimonial que entregó ante el organismo cuando asumió como Presidente, una presentación que no contiene el detalle de los clientes que le había pedido la OA a instancias de una presentación realizada por el diputado opositor Juan Manuel López.