OBERÁ. Un grupo de empleados del sector de Agua Potable de la CELO continúa de paro con interrupción total de las actividades en la planta, lo que ya ocasionó varios inconvenientes para los socios.
Sergio Maidana, delegado gremial de Obras Sanitarias, encabeza esta medida de fuerza aduciendo que la dirigencia de la CELO no responde a sus demandas de remover al jefe del sector, Juan de Olivera, y ahora también al segundo en jerarquía, Raúl de Mora, por supuestos malos tratos. Maidana radicó una denuncia penal contra Olivera por amenazas y aprietes.
En la mañana de este miércoles, debido al mal clima, el sistema computarizado de la planta de bombeo del arroyo Bonito que abastece las cisternas para proveer de agua a la ciudad, se apagaron, sin embargo el personal responsable (de paro) dejaron las mismas sin operar. Se trataría de la segunda situación irregular, ya que el sábado se negaron a reparar la rotura de un caño.
En ese sentido, el vicepresidente de la cooperativa, Jorge «Coki» Duarte, explicó a Infober que «hoy hubo un inconveniente en el bombeo, por la tormenta se apagaron los motores y nadie verificó, y yo hablé con Maidana que la provisión de agua potable es un servicio esencial, deben garantizar una guardia mínima, por más paro que lleven adelante, esto está en la ley, los conflictos laborales en estos ámbitos tienen que garantizarse», señaló explicando respecto a un video que circula sobre máquinas retiradas del predio por personal ajeno a la cooperativa que, «eso es facultad del Consejo, disponer de los bienes de la institución», y que las retroexcavadoras fueron retiradas porque ya «el sábado cuando se rompió el caño en la avenida Sarmiento, ellos se negaron a ir (a repararlo) y ellos no se pueden negar, ellos tienen que garantizar la provisión de agua, es algo vital».
«Nosotros vamos a dejar asentado eso, se hará un informe y quedará asentado en el expediente del Ministerio de Trabajo», indicó respecto a las dos faltas cometidas por el personal de paro. «No sé si Maidana está desconociendo esa normativa porque tenemos la obligación, los que trabajamos en los servicios esenciales, de las guardias que no se dejan de atender, porque si apagaron los motores y no los hicieron funcionar, incurrieron en algo indebido», aclarando que deberá el Ministerio tomar las medidas del caso.
En cuanto a las supuestas amenazas y maltratos, contó que se hizo un relevamiento con el personal del sector y los reclamos en general son otros. Tienen más que ver con temas salariales y no así con malos tratos de los jefes. Mencionó que el problema radica en la afiliación a Luz y Fuerza que tienen tanto Olivera como De Mora, cosa que molesta a los delegados de Obras Sanitarias.
«Nosotros nos comprometimos con el sindicato de Obras Sanitarias, en que a medida que se vayan jubilando los del sector, no incorporar a personas que pertenezcan a otro gremio, y eso fue conversado, y ahora está la acusación contra Juancho por malos tratos», agregando «y apenas nos enteramos, fuimos a hablar con Juancho para que cese con ese comportamiento, pero el niega, dice que se lleva bien con todos. Hicimos la recorrida por todos los sectores, y los trabajadores dijeron que no era un problema con Juancho, ellos plantearon que tienen los salarios muy bajos, que necesitan recategorización, algún adicional», temas que dependen de las paritarias nacionales.
Aseguró además que «nos reunimos con los delegados y les dijimos que no vamos a permitir malos tratos, el trabajo debe ser un ámbito saludable, pero bueno, ellos formalizaron esa denuncia», explicando que se hizo un pedido de audiencia con el Ministerio de Trabajo, sede Oberá, pero los delegados lo hicieron por su lado para la sede en Posadas, para el 6 de agosto, por lo que no hubo diálogo. «Si hay una delegación en Oberá, se debe resolver en ese ámbito», adujo.
Por último aseveró que Olivera ya está próximo a jubilarse, cuenta con 40 años de servicio, «pero los delegados insisten en correrlo de su puesto de trabajo». No obstante indicó que la dirigencia de la CELO está tratando de llegar a una tregua para que le permitan trabajar hasta su jubilación y luego será reemplazado por personal agremiado a Obras Sanitarias.
