OBERÁ. Empleados del sector de Agua Potable, agremiados al sindicato Obras Sanitarias, denuncian a Juan de Olivera, Gerente del sector por maltratos y persecución, anunciando quite de colaboración, es decir paro, con prestación de servicios mínimos.
«Hemos notificado a la cooperativa de la medida de fuerza», señaló Sergio Maidana a medios locales agregando que hasta el momento no han tenido ninguna respuesta por parte de la misma. Aseguró además que «este señor, jefe de redes, llama por teléfono al delegado del sector y le amenaza, le dice que tenga cuidado con lo que está haciendo». También afirmó que recibió amenazas de este jerárquico quien le advirtió que «si yo aparezco por la planta de agua, me va a correr a patadas, y además se mete en la parte íntima, en la parte familiar y cortó», dijo, aseverando que hizo la denuncia penal.
El gremio pide a la CELO que se cumpla una resolución de 2014 para que todos los empleados del sector de agua potable sea agremiado al sindicato Obras Sanitarias: «En abril de 2019 volvimos a insistir, queremos ser todos del mismo gremio», dijo, mencionando que en la CELO «no toman con seriedad esto y acá están las consecuencias, se trabaja con guardia mínima pero fuera de eso, no hay otra actividad. Yo hago responsable al señor Pilo Andersson», finalizó.
Por su parte, el titular de la Cooperativa Eléctrica, Pedro Andersson desestimó la denuncia diciendo que «el hombre trabaja mucho y hace trabajar mucho», defendió analizando que «a ellos les molesta que Juancho pertenezca a otro gremio», destacando que en estos meses se hicieron 32 obras. Precisó que el viernes entregaron una nota con un reclamo y el lunes con otro diferente.
No obstante anticipó que se abrirá un sumario administrativo para que «cada compañero declare si es cierto o no».
