Comerciantes molestos con el regreso de la siesta reclamarán volver al horario de corrido: «doble gasto y cero vida de familia»

OBERÁ. Con la flexibilización de la cuarentena, ciertas restricciones pierden sentido e incluso legalidad. Este miércoles, el municipio hizo saber mediante la Resolución N°600 que, a partir del día de la fecha, los comercios podrán abrir sus puertas en la franja horaria comprendida entre las 7.30 a 19hs. De esta forma, la vida cotidiana va normalizándose a tiempos anteriores, aunque el horario tope impuesto ya no debería regir considerando que después de las 19, continúan abiertos otros rubros como los gastronómicos hasta la media noche. ¿Qué diferencia hay entre cerrar a las 19 o hacerlo a las 21?, ¿El virus elige los horarios y comercios?.

El municipio aclaró que cada comercio o empresa podrá optar libremente por el horario que resulte más conveniente a su organización (dentro de la franja de 7.30 a 19 horas), garantizando a sus empleados el cumplimiento de la normativa laboral vigente respecto a las horas máximas diarias de trabajo.

Sin embargo, esto causó malestar en los comerciantes que venía manifestándose a favor del horario de corrido, como se practica en Encarnación, Santa Rosa, etc, dado que reduce los costos de movilidad de los empleados y les permite, después de las 17 horas, disfrutar de estar con su familia o realizar algún tipo de actividad recreativa.  Para los comerciantes, esta nueva resolución volverá a los horarios de apertura anteriores a la pandemia, es decir el regreso de la siesta, suprimiendo el horario de corrido que venían viendo con buenos ojos. 

Lo cierto es que, fuera del contexto de la pandemia y las restricciones que ésta implicó durante los últimos meses, el municipio NO PUEDE obligar a los comercios a abrir o cerrar en determinados horarios, pues sería inconstitucional violando libertades básicas. Si los supermercados quisieran atender hasta las 20, 21, 22 o 24 horas (ya sin pandemia) como en otras partes del país o del mundo, podrían hacerlo, siempre que disponga de rotación de personal para cubrir dichos horarios. 

Lo mismo ocurren los domingos. En una ciudad repleta de gente sin trabajo, prohibir ya sea por ordenanza o resolución municipal la apertura de supermercados sería no solo inconstitucional sino además incoherente. Hay cientos de obereños desempleados que estarían gustosos de poder trabajar aunque sea los domingos, prohibir esta actividad es atentar contra la posibilidad de generar empleos. 

Según pudo saber este medio, un grupo de 62 comerciantes está organizando una asamblea para reclamar ante la CRIPCO porque consideran que no fueron consultados respecto al pedido que la institución hizo al municipio para ampliar horarios. 

«A nosotros no nos llamaron preguntando la opinión, es una falta de respeto, no se hace la voz del pueblo», manifestó Betty, propietaria de una boutique en diálogo con sus colegas que convocan a la asamblea, recordando que una encuesta virtual arrojó un resultado muy a favor de sostener el horario de corrido. «Nosotros personalmente hace mucho tiempo veníamos planteando horario de corrido y la verdad que fue lo más positivo de la pandemia, la implementación del horario de corrido», opinó Priscila, comerciante local, quien agregó que se acercó a la CRIPCO para consultar sobre el asunto y le argumentaron que a otros pares no les servía abrir durante la siesta. El grupo molesto además propone hacer «una movida en defensa de los empleados»… «ellos tienen doble gasto y cero vida de familia», expresó Ulda.  

 

La comuna, en tanto, informó que continúa vigente el horario de apertura de kioscos, almacenes, despensas barriales, y afines los días lunes a sábados de 7:30 a 20 horas, aunque recomendando no permitir el ingreso de clientes a las instalaciones después de las 17 horas, manteniendo la atención desde la puerta o por ventanilla.


Desde hace unos días, al menos dos supermercados dejaron de operar con horario de corrido, haciendo una interrupción de 12.30 a 14.30 horas. Se tratan de Gauze y el Austral, y se espera que otros comiencen a hacer lo mismo con la extensión del horario comercial.