OBERÁ. Según los protocolos vigentes, no pueden haber más de dos personas por mesas, dejando una adyacente vacía. Los bares y restaurantes abrieron finalmente luego de un peregrinar para que les autorizaran por parte de sus propietarios a lo largo de estos dos meses de aislamiento obligatorio. En el camino, muchos cerraron en forma definitiva y entregaron sus locales por no poder afrontar los costos, pero otros sobrevivieron y ya circulan fotos exhibiéndose aglomeraciones que violan las normas fijadas.
Este es el caso de un bar ubicado sobre Libertad y Neuquén, cuya foto correspondiente al último vienes, muestra una docena de personas juntas entorno a un par de mesas sin protección de ningún tipo. La imagen causó malestar en comerciantes de otros rubros que deben ajustarse a un riguroso protocolo municipal que establece un máximo de una o dos clientes al mismo tiempo dentro sus locales, y con barbijos.
«A nosotros, en los locales, no deben entrar más de 2 o 4 personas y ahí había más de 10 juntos, algo no funciona», manifestó la propietaria de una boutique conocida…. me pareció que nos están tomando el pelo», fustigó en la redes junto a otros del mismo rubro.
El propietario del bar escrachado justificó lo ocurrido en las redes y grupos integrados por comerciantes diciendo que «en primer lugar, esas personas estaban sentadas en dos grupos distintos, en donde se juntaron para tomarse una foto los dos grupos más el Dj de esa noche. Segundo, cumplimos con todo el protocolo correspondiente para poder estar habilitados desde el ingreso con barbijos, higienizarse las manos, registrarse mediante QR cuando se sientan, personal con tapabocas y máscaras. Capacidad reducida impuesta por la municipalidad y distancia de mesas. Cartelera informática dentro del salón. Y tercero, estamos controlados, tenemos un acta de inspección del día sábado cuando el local funcionaba en su capacidad máxima».
