“No me importa si Cristina robó”… aseguran que el nuevo titular de la EBY fue ñoqui durante 10 años en la represa

Fue empleado de la EBY -¿o ñoqui?- y apenas tiene secundario completo, pero ostenta el gran mérito de ser militante de La Cámpora y, sobre todo, un fanático adorador confeso de Cristina Fernández de Kirchner.

“No me importa si Cristina robó o si cometió errores en sus gobiernos, pero yo soy un fiel seguidor de ella y sus políticas de inclusión social”, repite una y otra vez a propios y extraños.

Esos “pergaminos” le bastaron al misionero Ignacio Barrios Arrechea para ser designado como el nuevo director ejecutivo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Reemplazará al actual titular designado por el gobierno de Mauricio Macri, Enrique Martín Goerling Lara.

Le dicen empresario, pero en realidad sus conocidos saben que “saluda con sombrero ajeno”, porque el verdadero dueño y creador de la fábrica de muebles Ecomadera, que está en el kilómetro 9 de la ruta nacional 12, de Posadas, es el ex gobernador de Misiones, el médico Ricardo Barrio Arrechea, padre de Ignacio.

“LA CORRUPTELA COPÓ LA EBY”

Un dirigente peronista que se dice kirchnerista y conocedor de los entretelones del gobierno nacional, no tuvo empacho en decirle a a revista MENSAJE, que “otra vez estamos ante una jugada de la corruptela de La Cámpora, que ahora copó la EBY, un organismo que maneja mucha plata, y que por eso le servirá para financiar su posicionamiento político y a sus militantes, no solamente de Misiones sino de gran parte del país”.

Ignacio “Nacho” Barrios Arrechea apenas tiene estudios secundarios completos, ninguna carrera terciaria terminada.

Pero ya tiene antecedentes en la EBY: fue empleado sin funciones específicas casi una década, y muchos aseguran que en realidad la pasó de «ñoqui.» Entró en el Gobierno de Fernando De la Rúa por acomodo de su padre, el ex gobernador radical de Misiones, Ricardo “Cacho” Barrios Arrechea.

Además de su antecedente de “noqui”, Ignacio tuvo el mérito de conocer a Máximo Kirchner quien fue el mentor de esta designación.

Quien los presentó a ambos fue Natalia Mercado, prima de Máximo, sobrina de Cristina Fernández e hija de Alicia Kirchner y “Bombón” Mercado.

Natalia es fiscal de El Calafate y fue madrina en la boda del joven Nacho Barrios Arrechea. De ahí la vinculación de un radical -quien nunca hizo política- con el oscuro mundo de los negocios y la corrupción K.

Esa única relación de amistad, más su ferviente adoración por Cristina FK, le sirvieron para entrar nada menos que como presidente al organismo que genera el 60% de la energía eléctrica de todo el país, sin tener ningún antecedente técnico ni conocer nada al respecto.

LA CÁMPORA, POR TODO: LA
BRÍTEZ COLOCÓ A SU MARIDO

Pero La Cámpora de Máximo Kirchner no se conforma solo con la presidencia, va por más. Además de “Nacho” también ocupó los cargos más importantes del directorio, con otros dos miembros de la secta K: Fernando Zamudio y Fabián Ríos, designados como consejeros.

Zamudio es el esposo de María Cristina Brítez, diputada nacional de La Cámpora vinculada a Andrés Larroque, Máximo y Wado de Pedro. Zamudio es conocido en Eldorado por manejar la única Dodge Ram, valuada en cinco millones de pesos. Además, junto a la Brítez, construyeron dos edificios para alquiler en la avenida más importante, de esa ciudad. Nada mal para los jóvenes emprendedores de la política nacional y popular.

Por su parte, Ríos fue intendente de la ciudad de Corrientes y es virtual jefe de campaña de José “Pitu” Ruiz Aragón, elegido por Máximo para competir el año que viene en Corrientes”.

Así las cosas, la EBY terminará siendo una gran unidad básica de La Cámpora.

 

Por Anibal Kovalski (Revista Mensaje)