Más de una decena de locales ya cerraron: «es momento que los gobernantes brinden soluciones a quienes hace más de 40 días no podemos trabajar”

OBERÁ. En los últimos días se confirmaron los cierres de varios negocios cuyos rubros no fueron exceptuados en la cuarentena y la ayuda estatal es insuficiente para cubrir las cuentas. El caso más resonante es el restaurante tradicional ubicado en Libertad y 9 de Julio, cuyos propietarios comunicaron el 1 de mayo el cierre del local tras casi 21 años de trabajo. «Las deudas no esperan», manifestaron.

Además, dos peloteros ubicados sobre avenida de las Américas anunciaron que deberán desalojar sus locales, y un gimnasio sobre avenida Italia comenzó a retirar sus elementos del edificio que venía ocupando. Al menos tres locales de ropa sobre 9 de Julio cerraron, otro de blanquería, dos más sobre Ralf Singer y una sobre Libertad. Además dos cervecerías y una vinoteca sobre la misma avenida ya tienen sus locales vacíos, como así también un restaurante en la esquina con Neuquén. La propietaria de otra vinoteca sobre San Martín, Mariana Jaquet, solicitó al municipio trabajar bajo protocolo pero no recibió respuestas.“Hace 40 días no podemos abrir”, precisó criticando al Concejo Deliberante por ocuparse únicamente de sancionar multar y no buscar soluciones: «siempre las ideas, ordenanzas y resoluciones son de carácter punitivo y recaudatorio”, fustigó, agregando “los gobernantes muchas veces se olvidan que al ser elegidos por el pueblo, solo son administradores de la cosa pública. Y su deber es velar por los ciudadanos, bueno es momento de que planteen, presenten y brinden soluciones a quienes hace más de 40 días no podemos trabajar”, pidió. 

“Todo el mundo necesita volver a trabajar y solo algunos pueden, esto se tiene que terminar… ¿en los supermecados no está el virus?”, preguntó la propietaria de una gráfica que también debió vaciar el local en la Galería 7 Estrellas.   

Otros están en la cuerda floja con los gastos. “Pido que me permitan trabajar… intentamos comunicarnos con nuestro intendente y pedir autorización, pero no hay respuesta”, contó el titular de un instituto gastronómico ubicado frente al Parque de las Naciones. A pocos metros el propietario de un bar pool se refirió al jefe comunal diciendo “señor intendente, cómo hacemos para pagar sino podemos abrir”.

La situación afecta además a los hoteles, cuyos trabajadores no tienen ninguna expectativa de volver a abrir en un futuro cercano, y en algunos casos sus empleados cobraron el 25% del sueldo el último mes, pero la cosa no da para más. Las dueñas «están desesperadas», indicaron cercanos en referencia a un hotel tradicional del micro centro.