OBERÁ. Comerciantes y prestadores de servicios que no están entre las excepciones piden al intendente Carlos Fernández una solución a su situación ya que no pueden trabajar y acumulan deudas, entre estas de energía, que no pueden pagar y a su vez, la CELO no les facilita un plan de pagos.
«Señor intendente, en la celo me dicen que no puedo hacer un plan de pagos con las boletas de servicio que se me están acumulando tanto de mi domicilio como de mi comercio», manifestó Gustavo Gómez, propietario de un bar pool frente al Parque de las Naciones.
Agregó que en la cooperativa «me dicen que pague dichas boletas para evitar el corte de servicios, ¿sería usted tan amable de explicarme cómo hacemos los comerciantes para pagar si no podemos abrir nuestros negocios?, preguntó.
«Esto le debe pasar a todos, yo tenía la boleta de luz y agua de marzo, del negocio como de mi casa que trabajando pagaría, como siempre», precisó agregando que la cuarentena «pasó de golpe, hace más de un mes que no podemos trabajar, entonces se me acumuló la de abril, y eso suma 21 mil pesos y ya me llegó la otra que se me va a 30 mil, y encima cuando nos toque trabajar va a ser con reducción de gente».
«Entonces voy a la CELO a pedir un plan de pago para ir pagando, porque sino podemos trabajar, cómo pagamos los servicios básicos, y cuando me toque abrir de nuevo el negocio, de dónde saco yo para pagar eso y la reconexión. A mi me gustaría que me den una solución, podemos comprender lo de la pandemia, igual no nos queda otra, pero a nosotros quién nos comprende, los comercios de comida la vienen remando, pero y los que no podemos abrir», reflexionó.
«Ahora no tenemos casos, ¿Cuando nos dejarán abrir?, cuando hayan mil casos, ahí menos nos van a dejar abrir, ¿de dónde sacamos la plata?, y eso hablando de luz y agua, y lo que se está acumulando de alquiler, el contador, el internet, el cable, los impuestos». «Necesitamos abrir aunque sea con 10 personas, me vas a decir que en un pool a puertas cerradas no puedo recibir a 10 personas que intercalen las mesas, con barbijos y alcohol para las manos, todo desinfectado, que no compartan los vasos…. necesitamos un salvavidas, ¿de dónde sacamos la plata para pagar todo lo que se está acumulando?», preguntó, expresando su indignación sobre todo para con la cooperativa que no le da ninguna opción, y mencionando que los 10 mil pesos que está pagando el gobierno nacional no le sirve para cubrir todas las cuentas, «me sirve trabajar», concluyó.
«
