POSADAS. La muerte de un joven de 15 años en el hospital de Fátima conmueve a una familia del barrio San Isidro que ahora pide justicia y acusa al doctor Ariel Azcurra de mala praxis. El médico formado en parte en una universidad de Cuba estaba a cargo de la guardia y le dio el alta a Natanahuel Álvez, quien tres horas después murió en su casa.
Según la denuncia de la mamá del menor fallecido, Gabriela Valiente, el desenlace fatal sucedió el sábado 11 de abril, en horas de la siesta, cuando su hijo Natanahuel llegó en ambulancia al hospital de Fátima.
“Una enfermera nos recibió y se sorprendió cuando le conté que vomitaba y tenía diarrea. Lo que largaba era un líquido oscuro, como sangre”, detalló Gabriela, la mamá, en una sospecha clara sobre un probable caso de dengue hemorrágico, una enfermedad que azota a los barrios misioneros.
Entonces, Natanahuel fue ingresado a la guardia. Allí se hizo cargo Azcurra y decidió hidratarlo. “En dos horas le dieron cuatro sueros, le dieron paracetamol y con eso nos mandaron a casa. El doctor me dijo que mi hijo necesitaba comer”, recordó la mamá entre lágrimas, “pero ni siquiera podía caminar. Nos llamaron un remis y nos fuimos”.
Según la denuncia radicada en la comisaría décimo quinta, eran alrededor de las 15 cuando Natanahuel volvió a casa con su mamá, que le dijo a la Policía: “En el hospital de Fátima los médicos me comentaron que mi hijo iba a estar bien y que se encontraba así por falta de ingerir alimentos y que no era nada grave. Mi hijo ese mismo día falleció”.
Al tanto de la grave denuncia, desde el área de legales del hospital y el Ministerio de Salud de la provincia investigan el desempeño del médico oriundo de provincia de Buenos Aires, quien por ahora continúa prestando servicio.
DENUNCIA. La familia del adolescente pide justicia por la mala atención de su hijo que le provocó la muerte. (La Voz de Misiones)
