OBERÁ. Así lo aseguró el presidente de la Comisión Barrial del barrio Kindgren, Carlos Acuña. La obra fue inaugurada por el entonces gobernador Hugo Passalaqua. Se trata de un puente sobre el arroyo Mbotaby, a la altura de calle Noruega que fue demolido dando paso a la nueva estructura de mayores dimensiones, pero que cuando llueve, se inunda sobre el tablero de la calle, es decir, sobre el puente debido a que los ingenieros dejaron bocas de alcantarillas muy pequeñas para la gran cantidad de agua que drena desde los barrios altos hasta ese punto.
Además, «el colectivo no puede doblar ahí, desde que se inauguró el puente no pasó más», señaló Acuña agregando que «cuando llueve mucho, el agua se estanca en el puente. Es el agua que viene por los cordones de todos los barrios, queda arriba del puente, hicieron muy chica la boca», dijo en referencia a la alcantarilla que se tapa con la basura y ramas arrastradas por las lluvias y ya muestra cierta erosión de materiales.
El pasado dos de diciembre, Passalacqua, junto al jefe comunal Carlos Fernández, dejaron habilitada la primera etapa del saneamiento del arroyo Mbotaby, obra cuyo presupuesto inicial fue de 89 millones de pesos y consiste en la modificación de la rivera con gaviones (muros de contención), construcción de 3 puentes urbanos de 15×22 metros (calles Polonia, Noruega y Alemania), entubado en las calles Los Andes, Japón, Francia y Yaguareté.
Esta obra fue encarada por la Secretaría de Obras y Servicios Públicos de Misiones, en conjunto con la Municipalidad. La misma se dejó inaugurada en conjunto con vecinos del barrio Villa Stemberg y funcionarios.

