OBERÁ. Un grupo de comerciantes minoristas que poseen comercios de barrio, ya sean despensas, maxikioscos, kioscos, y a fines presentó una nota en la municipalidad pidiendo al intendente Carlos Fernández que se extienda el horario comercial hoy limitado hasta las 15 horas.
La nota fue recibida por Matias Frick, director de Asuntos Jurídicos de la municipalidad, quien se comprometió a estudiar el pedido que fue encabezado, entre otros comerciantes, por el presidente de la comisión barrial de Kindgren, Carlos Acuña.
«Nos sentimos perjudicados con esos horarios, necesitamos trabajar por lo menos unas horas más, hasta las 19», argumentó Acuña, contando que solo en su caso, tiene 18 mil pesos de luz que pagar a la CELO, y otros costos que le suman 50 mil en este tiempo desde que comenzó la cuarentena. «Tenemos el contador, agua, la municipalidad, son un montón de compromisos», detalló.
Además recordó que muchos tienen alquileres que pagar y no pueden cubrir ya que la gente hace sus compras en los grandes supermercados y el horario donde los pequeños pueden vender, que es a la tarde y los domingos, la municipalidad les obliga a cerrar. Recordó que en Oberá la gente duerme siesta y después de las 13 y hasta las 15 horas es poco y nada lo que se vende.
Piden también que se les permita trabajar los domingos, ya que es el día que la gente de los barrios no va a los supermercados y compra en los comercios más cercanos a sus casas. «Los domingos viene la gente y compra un carbón, papas, una gaseosa, pequeñas cosas», señaló.
Por otro lado, apuntó contra los comercios ilegales, ubicados en espacios verdes que nadie controla. «Les regalan agua, le regalan luz y encima tienen negocios clandestinos, y nosotros tenemos que pagar todos los impuestos, o sea trabajamos para los vagos», fustigó.

