Se quemó el nuevo tomógrafo del Samic y deben utilizar el viejo pero no es confiable

OBERÁ. Días atrás se supo que el nuevo tomógrafo que fue parte de la inauguración, en 2017, del hospital nuevo del Samic, está fuera de servicio. El tubo del complejo aparato se quemó por un exceso de uso y su alto costo de reparación (es importado de Japón), lo dejará a un lado no se sabe hasta cuando.  «Hay que cambiar el tubo, es en dólares y además tienen que venir técnicos especializados, solo hay dos o tres en el país que hacen ese trabajo», indicaron médicos del sector.

Esto limita a los médicos que debe pasar a utilizar el tomógrafo viejo, instalado en el edificio antiguo, pero que poco confiable pues realiza menos cortes (menos imágenes) por lo que entre corte y corte puede no detectar, por ejemplo, la existencia de un tumor, razón por la que, ya desde hace unos años, especialistas desaconsejaban su uso para imágenes de cabeza o torso.

ver: Las mamografías del Samic no sirven, dan falsos positivos Y el TOMOGRAFO que costó 2,6 millones sería de tecnología atrasada

 

Si bien, la nueva área del Samic cuenta con una resonador magnético, éste aparato no siempre puede ser utilizado dado el tiempo de exposición que requiere para los pacientes. “Deben estar como 20 minutos y un paciente en emergencia que no puede moverse o con tuvo de oxígeno no puede hacerse una resonancia”, señalaron.

A fines de abril pasado, 45 días antes de las elecciones de julio, se inauguró por tercera vez el nuevo edificio del hospital Samic. Ya lo había hecho Maurice Closs en 2015, pero fue un cascarón vacío hasta días antes de las elecciones de 2017, cuando Hugo Passalacqua cortó la cinta otra vez poniéndose en funcionamiento el sector de emergencias y diagnóstico por imagen.

Como en las anteriores, nuevamente el sector mostrado a la prensa para la foto, no fue puesto en uso de inmediato porque restaba equipamiento interno, aparatos que son importados y lo mas importante, recursos humanos.

Pasaron 7 meses y hasta ahora es un adorno. Médicos del área señalaron la necesidad de poner en funcionamiento la flamante terapia lo antes posible. “La nueva terapia tiene como 20 camas, está todo, faltan algunas cositas, pero falta incorporar más personal”, e indicaron que hoy continúan con la sala de terapia intensiva en el edificio viejo, con solo 6 camas, lo que es insuficiente para el hospital central que atiende a una población en la zona centro de más de 300 mil personas.

Tampoco se puso en operaciones el nuevo quirófano inaugurado por el gobernador saliente en abril pasado. Las cirugías continúan haciéndose en al Samic viejo. “Las nuevas instalaciones permitirán, cuando se ponga en funcionamiento, que una paciente que está cuatro días internados por una operación de vesícula, esté solo 24 horas”, afirmó en ese momento el director Hécto González, sin embargo, tras más de medio año, ambos sectores siguen de adorno. ¿Los volverá a inaugurar el mandatario electo, Oscár Herrera Ahuad?