MÉXICO DF. El presidente de ese país, Andrés Manuel López Obrador, dijo que su gobierno quiere fortalecer las relaciones económicas y comerciales con Argentina, unas horas antes de reunirse con el presidente electo, Alberto Fernández.
Fernández apuesta a consolidar el vínculo político con México teniendo en cuenta que con Brasil, el principal socio comercial de Argentina, la relación podría tensarse a raíz del enfrentamiento verbal con Jair Bolsonaro, quien tras el resultado de los comicios tuvo declaraciones altisonantes en contra del Gobierno electo.
Por supuesto, los intercambios comerciales no funcionan así. Las empresas argentinas que hoy exportan a Brasil no van a dejar de hacerlo para ahora mandar la producción a México. Pero el presidente electo comenzará su gestión enfrentado al principal socio comercial de país, lo que es contraproducente en materia económica. México no será reemplazo de Brasil, más allá de que se logren mejores relaciones bilaterales con el país del norte, cuyo principal socio comercial es EE.UU, es decir, la mayor parte de lo que produce se lo compra el país angloamericano y viceversa, tal como ocurre entre Argentina y Brasil.
Haciendo populismo, el mandatario que asumirá el próximo 10 de diciembre, ya se comporta como lo hizo su compañera de fórmula, Cristina Fernández, cuando ocupó el sillón de Rivadavia y anteriormente su marido, Néstor Kirchner: cerrarse y confrontar con socios comerciales estratégicos de ideologías opuestas y estrechar relaciones con gobiernos afines, aunque no tan convenientes en balanza de negocios. Cabe recordar que ALMO es el primer presidente de Izquierda que gobierna México, fuera de los partidos tradicionales del PRI y el PAN, y se alineó desde antes de asumir en el Palacio Nacional frente al Zócalo, con Nicolás Maduro.
Durante el 2019, el crecimiento en México cayó al 0,2 % ante la retirada de inversiones por las políticas anunciadas de López Obrador.
Por su parte, Maduro festeja el encuentro entre Obrador y Fernández hablando de un «frente progresista, de avanzada contra el neoliberalismo».
Fernández llegó el fin de semana a México tras su triunfo en los recientes comicios presidenciales. La reunión se inició a las 14 (hora argentina) en el Palacio Nacional y entre los temas de agenda figuran la crisis en Venezuela y la relación bilateral.
Alberto Fernández fue recibido por monseñor Juan Raymundo Maya Paz, sacristán mayor de la Basílica de Guadalupe, y por monseñor Salvador Martínez Ávila, rector del Santuario.
El otro tema que dominará la agenda, y que interesa especialmente a Fernández, son las inversiones mexicanas en el país.
Posteriormente, está previsto que ambos mandatarios almuercen y, más tarde, que brinden una conferencia de prensa.
Por la noche, el jefe de Estado electo cenará con los principales empresarios mexicanos, entre ellos Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, dueño de la multinacional de telefonía América Móviles, entre otras empresas.
El presidente electo Alberto Fernandez es recibido por el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Cancillería de México, Maximiliano Reyes Zúñiga.
El martes Fernández se reunirá con autoridades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con quienes mantendrá un encuentro antes de ofrecer, por la tarde, una conferencia magistral sobre los desafíos de América Latina.
La comitiva que viajó junto al presidente electo la integran su pareja, Fabiola Yáñez; el diputado Felipe Solá; su vocero Juan Pablo Biondi y Miguel Ángel Cuberos.
También los economistas Cecilia Todesca y Matías Kulfas, miembros del Grupo Callao que asesora a Fernández desde principios de 2018, y de quienes se espera que asistan a la reunión con empresarios mexicanos.
La visita de Fernández a México, que comenzó el sábado por la mañana, se extenderá hasta el miércoles, cuando emprenderá el regreso a Buenos Aires.
