OBERÁ. Se trata de un comedor que comenzó el miércoles pasado otorga un plato de almuerzo a niños de 60 familias (algunas con 3 o 4 hijos) relocalizadas en el barrio Km 0. Este pedido de solidaridad, se conoce y relaciona a la Ley de Emergencia Alimentaria ya sancionada, pero de la cual no se volvió a hablar y que está tomando su tiempo para implementar.
Mari, una vecina del lugar, comenzó a trabajar en este proyecto desde hace un mes, tras llegar de Pueblo Salto donde residía anteriormente. La misma, en diálogo con Infober comentó que «me gustaría que los chicos puedan comer acá la porción que les doy, pero como me faltan muchas cosas, no se puede».
Por ello, asevera: «el comedor que tengo acá no es de política, no es municipal, es caritativo y con el granito de arena que aportan los vecinos, la iglesia y en específico la Catedral para que haya un plato de comida todos los mediodías para los niños, hay muchísima necesidad en este lugar».
De esta manera, la cocinera solidaria mencionó que necesitan tanto de alimentos (verduras, carne, pan, etc.) como de utensilios y muebles como para equipar el lugar y que los chicos puedan sentarse y realizar sus comidas allí mismo. También, Mari cuenta que le hace falta una heladera, ya que la suya no funciona y está utilizando la de vecinos para así poder guardar los alimentos perecederos.
Por otra parte, la impulsora de este comedor explica que cuenta con la colaboración del padre Julián, quien «me trae todo lo que puede y lo que hay, lo que la gente va donando en las capillas», expresa y agrega «estoy trabajando con mucho esfuerzo por los chicos que son nuestro futuro».
Finaliza diciendo «lo que hacemos de bien por los demás, seguro que en el futuro alguien hará por algún familiar», expresando así su ánimo de continuar ayudando y pidiendo la colaboración de los que puedan donar.
Para colaborar, comunicarse al 15552599.
