NACIONALES. Sucedió en 2015, cuando Mauricio Macri venció junto a Gabriela Michetti al kirchnerismo representado por Daniel Scioli y Carlos Zannini. El país se vio coloreado como un símil a la camiseta del club Boca Juniors. Azul, con una franja amarilla en el centro. Así fue la distribución del electorado en este 2019, con una leve tendencia hacia el Norte, en la traza Oeste. Es que esta vez, Buenos Aires no figuró dentro de la «geografía macrista».
Hace cuatro años, el principal distrito del país había representado una ventaja crucial para Cambiemos, apuntalando además el triunfo de María Eugenia Vidal. Ayer, la voluntad popular jugó a favor de Axel Kicillof; ergo, a favor del Frente de Todos. Fue así que el máximo territorio electoral argentino se tiñó de azul.
De amarillo quedaron pintados los distritos de Mendoza, Córdoba, San Luis, Santa Fe y Entre Ríos, sumada la Capital Federal. Corrientes, una vez más fue para el justicialismo y aliados, representados este domingo por el Frente de Todos.
Para muchos dirigentes de Encuentro por Corrientes, lo ocurrido ayer fue preocupante. Para otros, se logró una recuperación destacable para las circunstancias generadas desde agosto. Algunas comunas que supieron servir de puntales para el oficialismo provincial, en este turno representaron palizas llamativas. En Goya, por ejemplo, ECO perdió por 25 puntos porcentuales. Sólo la Capital permitió algún suspiro, al igual que en San Cosme, donde se revirtió el resultado de agosto y se logró ganar en la variable presidencial 51,59 por ciento contra 39 por ciento del Frente de Todos.
FUENTE: Corrientes hoy.
