BUENOS AIRES. El presidente Mauricio Macri reunió ayer a su Gabinete en la Casa Rosada, donde se mostró optimista sobre las elecciones del próximo domingo, en las que apuesta a una rebelión de quienes “no quieren volver al pasado”, a la “impunidad” ni a los “corruptos” para entrar en el balotaje.
Tras la multitudinaria marcha del sábado en el Obelisco y conforme con el resultado del segundo debate de este domingo, el mandatario nacional compartió con sus ministros la esperanza de alcanzar una segunda vuelta que le permita aspirar a la reelección.
Los titulares de las carteras de Transporte, Guillermo Dietrich, y de Educación, Alejandro Finocchiaro, coincidieron en que en la Casa Rosada el clima electoral a seis días de las elecciones se vive “con muchas expectativas”.
Según relató Dietrich, el Presidente habló del “impacto emocional que vivió el sábado”, lo que definió como una “rebelión pacífica”.
Lo mismo contó Finocchiaro y sostuvo que fue “lo que sociológicamente se traduce en la rebelión de los mansos”, al considerar que “son más las personas que a pesar de las dificultades quieren el cambio, más que volver al pasado”.
“La gente quiere el cambio en la Argentina, más allá del enojo de las Paso”, afirmó el ministro de Educación. Agregó que el Presidente “estaba muy contento de haber podido expresar su punto de vista, de haber podido defender nuestra gestión y de haber podido decir qué es lo que vamos a hacer en el futuro”.
Finocchiaro, además, consideró que se lo vio incómodo en el debate presidencial al candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, cuando Macri apuntó contra la corrupción del kirchnerismo. “Se lo veía muy irritable cuando se hablaba de corrupción, es entendible porque piensen ustedes que para Alberto Fernández criticar la corrupción K es como ver a (el líder de la Ctep, Juan) Grabois criticar a los piquetes”, subrayó el funcionario nacional.
“Cuando uno fue parte de algo y sigue siendo parte, es muy difícil volver atrás”, concluyó sobre el tema.
“Sentimos que hay un movimiento muy fuerte en la ciudadanía de un Nunca Más a la corrupción y a la impunidad”, opinó por su parte Dietrich sobre las marchas del “Sí, se puede” que se realizan en todo el país.
Otro de los puntos en el que el oficialismo hace foco de cara al próximo domingo es en la fiscalización, para lo cual Juntos por el Cambio logró reclutar a 150 mil personas. En ese sentido, el titular de la cartera de Transporte detalló que “la cantidad de fiscales estará entre 140 a 150 mil fiscales, una cantidad mayor” a las que tuvo el oficialismo en las elecciones del 11 de agosto, cuando denunció que hubo irregularidades en más de 22.000 mesas.
