OBERÁ. Desde hace dos semanas, ésta es la única localidad de la provincia que padece falta de combustible y largas colas todos los días, con estaciones que terminan cerrando a causa de completar sus cupos.
En ese sentido, el responsable de estaciones que posee el Grupo Garay, Luis Garay, explicó a INFOBER que los factores son varios. Por un lado, la cantidad de estaciones de servicio para abastecer Oberá y la zona están al limite, actualmente son 7 y una de ellas, ubicada sobre la ruta 14 de marca YPF, se encuentra cerrada por refacciones. Al haber una boca menos de expendio de combustible, los consumidos se vuelcan al resto de las estaciones que agotan sus cupos.
Dicha YPF, perteneciente al grupo Petrovalle mantiene un surtidor de gas oíl despachando, pero es insuficiente.
Por el otro, mencionó que las petroleras les proveen «con el mismo cupo del 2018, pero la demanda aumentó», indicó. A eso se le sumó que, desde el congelamiento las refinerías estaban proveyendo con limitaciones, no obstante en cuanto nafta (súper y premium), «desde el marte se normalizó el suministro por parte de la petrolera Axión a los estacioneros», aseguró.
En cuanto al gas oíl, en las estaciones que posee Garay, el problema de abastecimiento persiste, y se agudiza porque las petroleras no están proveyendo a las industrias de la zona, que tienen sus propios tanques. Eso hace que estas terminen en los surtidores de las estaciones, agotando así los cupos.
Este problema no ocurre en Posadas, señaló, porque tienen menos industrias que se vuelquen a los surtidores en busca de gas oíl.
La situación es diferente en YPF y Shell, ésta última que se encuentra más complicada en cuanto al abastecimiento de combustibles. «Hubo un problema en la logística» contó Garay en referencia a la baja del río, que complicó el abastecimiento con barcazas, pero eso se remedió con camiones, no obstante siguen habiendo recortes.
Precisó que la petrolera autoriza un cupo de 300 mil litros por mes por cada estación de servicio (en Oberá poseen dos), divididos en 100 mil litros cada diez días, el equivalente a 10 camiones. «Nosotros vendemos hasta que agotamos el cupo del día y cortamos para que haya para el día siguiente», señaló.
Contó además que participó de reuniones con la petrolera, donde se planteó que el precio ya estaba entre 25% y 30% atrasado antes de las suba del precio del barril de crudo internacional y las pérdidas rondan, actualmente, el millón de dólares diarios, advirtiendo que la política de congelamiento del gobierno nacional, les trajo un perjuicio, que podría acentuarse cuando finalicen los 90 días.
Por ello, plantean que la actualización del precio ahora congelado, se vaya aplicando progresivamente por parte de las petroleras a las estaciones, de lo contrario, muchas irían a la quiebra. Remarcó que la suba del 4% autorizado días atrás y la estabilización del costo del precio internacional, «trajo un leve alivio» pero, no es suficiente.
