SAN ANTONIO. La organización de senegaleses se dedicaba al contrabando en Misiones desde hace tres años. Los allanamientos comenzaron en Buenos Aires, donde la justicia ordenó allanar cinco domicilios particulares en la localidad de San Antonio, además de la misma cantidad de locales de una empresa privada de encomiendas con sucursales en Puerto Iguazú, Eldorado, Wanda, Posadas y en provincia de Buenos Aires.
Se ordenó más de 46 allanamientos en distintos inmuebles y puestos irregulares de venta logrando secuestrar gran cantidad de mercadería además de confirmar la participación de más de un centenar de personas, en su mayoría de origen senegalés, quienes también presentan una irregular situación en el país.
La investigación comprobó que en la provincia de Misiones no sólo se ocupa de arbitrar los medios para la obtención, distribución, acopio y puesta a la venta de la mercadería ilícitamente obtenida en Brasil, sino que también gestiona el ingreso irregular de los extranjeros y de que obtengan trabajo en las mencionadas sucursales y depósitos de la empresa de encomiendas.
Con la colaboración de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) y de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) la fiscal Ramírez solicitó allanamientos simultáneos de los domicilios y casas de encomiendas, procedimientos autorizados por el juez Federal de Eldorado, Miguel Ángel Guerrero; de Posadas, María Verónica Skanata y de Garantías de San Martín, en el caso de Buenos Aires.
Fueron llevados adelante por la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, cuyos investigadores se habían instalado semanas antes en las localidades del norte provincial para armar la secuencia delictiva y determinar los sitios de acopio, transporte y envío, con apoyo de la Prefectura Naval Argentina (PNA).
En ese contexto se descubrió la participación de algunos empleados -de origen senegalés- de la empresa de encomiendas en los envíos de mercadería, que disponiendo lo necesario para que los paquetes no fueran detectados en los controles y llegaran correctamente a destino.
La mercadería transita por rutas brasileñas hasta Dionisio Cerqueira o Santo Antonio y en propiedades alquiladas se acopian hasta que los paseros se encargan de que los productos lleguen a suelo argentino.
