OBERÁ. La inflación más recesión que arrastra el país se agudizó en los últimos meses, y la devaluación del peso post-PASO deriva en más locales vacíos, como no se veía desde 2001.
La caída en ventas, suba de costos e incertidumbre económica a corto plazo dejó, solo en la conocida galería Caa Yarí, ocho comercios que cerraron sus puertas en las últimas semanas, lo que representa el 30% de la misma. La situación es similar en Galería 7 Estrellas y otras. La crisis afecta por igual tanto a comercios que dan a la calle como aquellos dentro de paseos cerrados.
En algunos casos, los inquilinos logran renegociar contratos con los propietarios, mediante congelamiento de precios. Otros optan por bajar persianas o mudarse a un sector periférico más económico.
En ese sentido, Inmobiliari Bachin reconoció que hay muchos locales vacíos y poca demanda para el sector comercial. Señaló que hoy la mayoría de los contratos de alquileres son para viviendas: «hoy, lo que se alquila es para vivir». En cuanto a ventas y con la variación del dólar está «muy tranquilo».
Semanas atrás, el presidente de la Cámara Regional de Industria, Producción y Comercio de Oberá, Carlos Mielniczuk, aseguró en FM Nativa, que no se estaban produciendo cierre de negocios, pero si una “disminución importante en el volumen de ventas», sobre todo, «en rubros que no son de primera necesidad» por la caída del poder adquisitivo, ejemplificando «los dedicados a la ropa y a los zapatos”.
Contrariamente a lo manifestado por el titular de la CRIPCO a esa emisora, ahora el cierre constante de comercios en la ciudad se ha vuelto más que evidente.
Según la CRIPCO, no hay cierre de negocios pero sí caídas importantes en las ventas
