Eliziane dijo que a su marido ya le habían robado yendo al trabajo en la línea Galo Branco, pero que nunca le había ocurrido algo parecido a esto. «Siempre roban billeteras y teléfonos celulares, pero ese tipo de cosas nunca sucedieron», contó al portal brasileño.
La primera rehén fue liberada a las 6.19 hora local (09.19 GMT). A las 6.31 se mostró el secuestrador, que está vestido con una remera blanca y tiene el rostro cubierto con una máscara. Arrojó un objeto en llamas a través de la ventana.
Siete minutos más tarde liberó a la segunda pasajera, e instantes después a la tercera. A las 6.53 arribaron al lugar los negociadores del Batallón de Operaciones Especiales de la Policía de Río de Janeiro.
A las 7.04 a.m. liberó a otro de los rehenes, un hombre. Luego dejaría ir a la quinta rehén. A esa altura, la policía ya lo tenía rodeado. Francotiradores se posicionaron sobre el techo de un camión de bomberos y tienen en la mira al secuestrador. Pasadas las 8.00 se vivió un momento de extrema confusión. Un hombre vestido de blanco salió del ómnibus y la prensa local lo confundió con el secuestrador por el color de su ropa. Sin embargo, era el sexto rehén en ser liberado.
A más de dos horas de comenzada la toma de rehenes, continúan las negociaciones para conseguir la entrega del criminal. Aparentemente, no está haciendo ninguna demanda concreta a sus interlocutores.
«Estoy muy nerviosa, pidiendo que termine. Ya tengo información de que el tipo quiere incendiar el autobús. Le pido a Dios que termine», suplicó Eliziane Terra.
A las 9.00 se escucharon disparos en el puente Río-Niterói e inmediatamente después los policías comenzaron a celebrar.
FUENTE: Infobae.