OBERÁ. El día lunes, los vecinos de barrio Esperanza y Bella Vista impidieron la usurpación de un espacio verde. Diez familias llegaron hasta el predio y se instalaron el domingo. Echaron y quemaron árboles para levantar sus viviendas. Según un integrante de este grupo de personas, en la municipalidad le dijeron que podían instalarse “pero que no confronten con los vecinos”.
Al respecto, el director de Asuntos barriales Javier Velázquez, en diálogo con Infober este martes, comentaba: «es totalmente irreal, nosotros somos los que debemos hacer es lidiar con estas situaciones y al detectarlas hacer una denuncia, como lo exige la Carta Orgánica y así fue que actuamos».
Así lo relata Velázquez, quien dice que durante el fin de semana ya se había acercado a hablar con los intrusos, pidiéndoles que se presenten en la municipalidad dónde le darían una respuesta y evaluarían la situación de cada uno. Al reunirse el día lunes, los funcionarios les aclararon que «se está esperando que se concreten los pasos referidos a tema bancos de tierras, pero mientras tanto buscamos soluciones intermedias».
Sobre la situación de los que asistieron en busca de diálogo, Velázquez dice que algunos necesitan mejoras en sus casas (chapas, maderas, etc.), y que una señora afirmó no poder pagar su alquiler (siendo el único caso en el que no tiene un hogar para seguir viviendo). Ante los planteos, a la señora se le ofreció un «cortecito de casa» y para los demás otras mejoras, es así que «llegamos a buen puerto con las 10 personas que se acercaron». los otros 9 participantes de la reunión no están en un estado de extrema urgencia y tienen sustento económico del Estado, aclara Velázquez. Desde lo conversado se realizó un informe y se tomaron datos de los concurrentes esa misma mañana.
Luego, según relata el director, al mediodía del mismo día, se conoció la noticia de que estaban intentando tomar las tierras y que se encontraban haciendo una «limpieza» en el lugar. Por ello se realizó la denuncia correspondiente.
Para finalizar, Infober indagó sobre la cantidad de familias con problemas de vivienda y el director expresó «en Oberá hay 3.000 necesidades habitacionales y este número aumenta diariamente». Estas cuestiones se presentan debido a que no poseen terrenos, casa o los medios para mejorar sus viviendas. «Son todos casos que se vienen acumulando y están en un historial», afirma, «hemos trabajado en lo que son los lotes con servicios, ya tendremos 500 en Copisa a modo de inicio o solución ante este problema social que tenemos». Con respecto al avance de esas obras, el funcionario aclaró que las maquinarias se encuentran trabajando en nivelamiento del espacio y se trabaja en conjunto con IPRHODA, que tendrá que poner los servicios para la gente que habitará la zona. Además, se habló sobre el proyecto de banco de tierras aprobado en noviembre pasado, a través del cual el municipio accede a un fondo y puede comprar tierras para resolver los casos críticos.
