ECONOMIA. El Gobierno intentó poner freno al aumento, pero las petroleras YPF, Shell y Axion ajustaron el 1,5 por ciento sus precios. El incremento acumula un 13,5 por ciento en lo que va del año.
A pesar de que el dólar se mantuvo estable durante todo mayo, este sábado comenzó a regir un nuevo aumento en el precio de los combustibles. En este caso, el incremento responde a un ajuste en un impuesto que forma parte del precio de las naftas y que derivó en una suba del 1,5 por ciento en las estaciones de servicio de YPF, Shell y Axion.
Las compañías estiman que el atraso en el precio de los combustibles respecto al valor internacional y el tipo de cambio va del 6 al 20 por ciento. La estabilidad del dólar del último mes, afirman, colaboró en que el ajuste en los surtidores no fuera incluso más fuerte. De hecho, el valor del dólar creció 17,8 por ciento desde enero, mientras que la nafta subió 13,5 por ciento desde principio de año.
Desde el sector aseguraron: «Es una decisión de aumento de precios que está muy condicionada por la situación recesiva del consumo de combustibles, y por el peso de YPF que maneja casi 60 por ciento del mercado y obliga al resto de los jugadores del sector a estar supeditados a sus movimientos».
