18.493 a 9.418 mil: Fernández duplicó en votos a los 11 sublemas de Cambiemos

OBERA. En la Fundación Pensar, no lo pensaron bien evidentemente.

El triunfo aplastante de Carlos Fernández marcó el fracaso rotundo del lema «Juntos por el Cambio». El actual jefe comunal que renovó su mandato hasta 2023, obtuvo casi el doble que todos los sublemas de Cambiemos juntos: 18.493 a 9.418 según el 100 % de mesas escrutadas que figuran en la web del Tribunal Electoral. Aún sin Ley de Lemas, Fernández ganaba por amplia diferencia. Este número no fue solo resultado de clientelismo, personas acarreadas desde barrios periféricos en 550 autos contratados; también hubo mucha clase media que con sus propios móviles asistió a los centros de votación para darle otros cuatro años al actual alcalde.

Antonio «Tony» Lindstrom, que se sentía ganador porque el ahora gobernador electo, Oscar Herrera Ahuad le dijo ser su amigo; según los datos escrutados y considerando que tuvo todo el apoyo oficialista provincial, logró una performance regular respecto a 2015: 3394. Solamente logrará mantener una banca en el Concejo Deliberante. No obstante, ya se postula como el sucesor de Carlos Fernández en 2023. Mientras exista Ley de Lema, todo es posible.

Daniel Behler siempre supo que perdía: 1750 votos escrutados, menos de la mitad que en 2015. Optó por no hablar de los temas turbios de la gestión de Ewaldo Rindfleisch, asegurando que nada tuvo él que ver con el ex intendente, pese a que fue presidente del Concejo Deliberante 8 años y por sus manos pasaban las rendiciones de cuentas y el poder de controlar. Al parecer, explicar ciertos asuntos no le hubiera restado aún más votos de los que perdió.

El joven Julián Bjorklund pisó el millar de votos: 979. Salir abrazado a Carlos Rovira en Instagram fue pisar con el pie derecho dentro del Frente Renovador en el inicio de su carrera política.

Rodrigo Judais mejoró su performance respecto a elecciones pasadas. Obtuvo 1.300 votos, 107 menos que su candidato a primer concejal. Ese corte de boletas se debería a una jugada interna de Rafael Perera Pigerl por disputas dentro del PJ, aseguran.

Con 5367 votos hasta ahora computados, Roberto Rocholl fue el gran derrotado de la jornada. El diputado provincial no logró sostener los 6000 que lo llevaron a ocupar su banca en la Cámara y concluye estos comicios con un leve número superior respecto a 2015 cuando se postuló para intendente por primera vez. Básicamente no logró crecer en 4 años, aún siendo legislador y es improbable que pueda hacerlo en los próximos 4 para el 2023. Su candidato a concejal de relleno, Gabriel Tula, consiguió más votos en 2017 para la Defensoría del Pueblo.

Horacio Loreiro renovó su banca, mientras se disputa una segunda para el lema «Juntos por el Cambio» que ocuparía Mara Frontini, dejando afuera a Alejandro «Toto» Etchberger.

Se podría decir que, al igual que otros candidatos que perdieron en dos o más elecciones, las aspiraciones al ejecutivo municipal de Rocholl terminaron el 2 de junio.

La situación económica a nivel nacional y la mochila que es hoy Mauricio Macri influyeron en su pobre desempeño que apenas le valieron renovar la banca de Horacio Loreiro y pelean la segunda. Su pobre labor parlamentaria, con proyectos que recibieron críticas como declarar de interés las Termas, sacar los árboles del costado de la ruta o prohibir que los pasajeros de otros municipios puedan tomar el colectivo en el área urbana; sumada su escasa aparición en la escena política (habían personas que ni siquiera sabían que es diputado) y su discurso «light» convenientemente callado (porque no suman votos decían desde el partido) respecto a temas sensibles como la corrupción, deudas, juicios, etc de Ewaldo Rindfleisch, Capital del Monte, la justicia, etc, lo dejaron como un candidato que pretendía ganar solo con portación de apellido, una administración austera en Federación de Colectividades hace mil años, que nadie recuerda, y empresario exitoso.

Roberto Silverston fue otro de los grandes derrotados. No logró capitalizar sus más de 6 mil votos como Defensor del Pueblo que por Ley de Lema, lo dejaron sin el cargo. El 2 de junio apenas alcanzó 965 para intendente y 1034 para concejal, una caída mayor a los 5 mil votos en dos años.

En cuanto a Patrik Weber, sus poco más de 800 votos podrían verse como de buena performance considerando que es un joven, acompañado por un equipo sub 30, y que aparecieron en política ya sobre los últimos 15 minutos del segundo tiempo. Tendrán tiempo de crecer. Hubo corte de boletas: Cristian Castillo, presidente de la Juventud Radical obtuvo 23 más.

Mariana «Tiny» Jaquet sumó su segunda derrota como candidata a primer concejal, aunque en esta ocasión con una caída estrepitosa del 50 % de sus votos respecto a 2015 cuando había obtenido casi 1500: 364 votos escrutados ayer. Su compañero de fórmula, docente con 40 años de trabajo, Eduardo Camerano no fue votado ni por sus alumnos: 285 votos. Dicen que tenía vergüenza de salir con el auto y el altavoz promocionando su campaña.

Igual suerte corrió Ramón Escobar acompañando a Erasmo Pupuche. Sacó menos de la mitad de los 400 votos que había logrado en 2015: 160 escrutados.

Eduardo Serra se había bajado a la semana de postularse. Aseguró que le ofrecieron la candidatura muy tarde. No hizo campaña pero obtuvo un centenar de votos. Muchos, incluyendo el concejal del PRO, Horacio Loreiro, calificaron el discurso de Serra como el mejor durante el cierre de campaña el jueves en la casa Suiza del Parque de las Naciones, una ironía porque debió ser su compañero de fórmula, Rocholl, quien brindara las palabras más contundentes esa noche, y no un canto agitando las manos de «sí se puede». El domingo quedó demostrado lo contrario: no se pudo. Evidentemente Serra fue un elemento que Cambiemos no valoró con anticipación.

Está claro que la oposición en Oberá deberá comenzar a construir una figura fuerte, sin miedos, sin guardarse palabras por conveniencia, capaz de conseguir el voto de esa clase media que no quiso votarlos.

El duo Perini-Morandini no logró convencer en los barrios con la canción de «Vuelve Cristina». El empresario gastronómico obtuvo cerca de 764 votos, mientras que sus compañeros de lema, Milciades Mazacote y Hugo Silva, 425 y 397 respectivamente.