Proponen reabrir la planta de reciclaje de basura y concientizar a la población

OBERA. Entre las iniciativas políticas de estas elecciones, el sublema «El Tiempo es Hoy», que lleva como candidato a intendente al joven ingeniero y metalúrgico, Patrik Weber; propone que la ciudad vuelva a tener una plata de separación y compactación de basuras para su posterior reciclado. Durante la década del `90, gestión del radical Miguel Oliveras, operó en un predio ubicado a metros del arroyo Mbotaby sobre la avenida Berrondo, una planta de separación de basura, lindante al predio donde entonces se quemaba la misma. Fue una de las primeras del país y se llevó adelante una política de concientización en la población para separar los residuos en origen, es decir, en la casa, pero todo esto se perdió con los años.

Esta funcionó hasta 2003 cuando el ex intendente Héctor «Rolo» Dalmau, firmó un acuerdo con la provincia, entonces gobernada por Carlos Rovira, para instalar una planta de transferencia que traslada la basura de Oberá y municipios vecinos hasta el relleno sanitario de Fachinal.

En la actualidad, operan tres plantas de separación y compactación: Apóstoles, Montecarlo e Iguazú. Sin embargo, ninguna trabaja al 100% de su capacidad porque solo puede procesar el excedente que no va al relleno sanitario. Además, el material separado es vendido a plantas de reciclaje en Buenos Aires y Santa Fe (vidrio, metales, plásticos, cartones, etc) que no pagan mucho por la basura. Esto sumado al alto costo de flete, de mantenimiento de la planta y los impuestos que Rentas de Misiones cobra absurdamente para llevar dichos residuos fuera de la provincia; hacen que sea deficitario «reciclar», razón por la que aún Posadas no logró abrir la planta, cuyo costo llave en mano es de 40 millones de pesos.

 

En ese sentido, el candidato a tercer concejal, Gustavo Velázquez señaló a INFOBER que «es sumamente importante para nuestra ciudad volver a tener al igual que otros municipios, es algo que puede abrir oportunidades laborales y económicas, la basura no son solos los despojos o remanentes de cosas que no utilizamos más como sociedad, si no que también sirve para generar recursos, materiales para las diversas actividades que se llevan a cabo» incluso afirmó que se pueden prestar servicios a otros municipios más chicos generando ganancias.

 

En cuanto al costo de instalar la planta, dijo que se puede gestionar ante organismos internacionales que financian este tipo de proyectos. También analizó la posibilidad de hacerlo en forma mixta abriendo la puerta al sector privado para que participe. «De esa forma el costo se puede cubrir, el municipio puede aportar un porcentaje, el sector privado otro tanto, sí se consigue algo en un organismo internacional, provincial o nacional otro tanto, todos en forma mancomunada en pos de sacar un gran proyecto para el corto, mediano y largo plazo».

«Asimismo, a la par de lo que es el reciclaje con las plantas, hay que avanzar en la educación, algo fundamental en las escuelas de primaria y secundaria, incluso en las universidades para concientizar a la población de no tirar la basura en lugares públicos, es un trabajo muy a largo plazo porque hay que cambiar generaciones completas…eso se puede hacer a través de un programa municipal, dictar charlas en las escuelas con profesionales en la materia, a la par de la planta de reciclaje, para que todo se complemente y forme un circulo virtuoso» concluyó.