BUENOS AIRES. Después de tres horas de estar sentada en el banquillo de los acusados, la ex presidenta Cristina Kirchner se retiró de Comodoro Py sin hacer declaraciones. El Tribunal Oral Federal 2 dictó un cuarto intermedio hasta el lunes.
El exfuncionario opinó que el juicio por el caso Vialidad, en el cual se investigan presuntos delitos de corrupción cometidos durante la gestión kirchnerista es «tirado de los pelos». Fernández, citado como testigo en la causa, coincidió con su compañera de fórmula en que «definitivamente» se trata de una persecución en medio de la campaña electoral. «Empezaron este juicio tirado de los pelos. Si analizan las cosas como jurídicamente corresponde, respecto de Cristina no le van a cargar culpas», sentencio el postulante presidencial. Consultado acerca de la situación de los otros involucrados la causa, tanto el exministro de Planificación Julio De Vido; como el exsecretario de Obras Públicas, José López y el empresario Lázaro Baéz, Fernández respondió: «No voy a opinar más nada sobre el resto de los imputados. Hablo de lo que estudié, que es la situación de Cristina».
La actual senadora de Unidad Ciudadana asistió a la primera audiencia en la que se la señala como jefa de una «asociación ilícita» que benefició con contratos de obra pública al empresario Lázaro Báez. En las inmediaciones de los tribunales federales se concentraron cientos de militantes kirchneristas que fueron a acompañar a su jefa política, junto a varios dirigentes K (desde ex funcionarios hasta diputados nacionales). CFK no tiene obligación de concurrir a las otras audiencias de este proceso, en el que también están acusados el ex ministro de Planificación, Julio de Vido, el ex secretario de Obras Públicas, José López y otros 13 acusados. Al salir del tribunal, el exsecretario general de la presidencia Oscar Parrilli dijo a los medios que la audiencia fue «una decepción total». «Los fiscales (Gerardo) Pollicita e (Ignacio) Mahiques cobran sueldos siderales, que hagan un trabajo como este es lamentable», sostuvo tras escuchar la acusación de la fiscalía. «Me hacía acordar a los informes de inteligencia que nos acercaban a nosotros algunos personajes que estaban en la AFI, llenos de vaguedades y suposiciones. Desde ese punto de vista fue una decepción que no se ajusta a derecho», describió.
El lunes, dos días después de anunciar su precandidatura presidencial, Alberto Fernández viajó a Santa Cruz para participar de una charla de debate político. Allí estuvo presente como disertante, la gobernadora de esa provincia, Alicia Kirchner. Bajo el Ciclo de Debate de Formación Política, distintas agrupaciones justicialistas de Río Gallegos cercanas al gobierno local organizaron una serie de encuentros de los que participaron referentes nacionales allegados al kirchnerismo, y donde el exjefe de Gabinete fue el primero. (Perfil)
