OBERA. José Luis Chamula fue el único oferente que se presentó a través de su apoderado legal, Sergio Vallena, para la licitación de compra de tierras donde se instalará el futuro Parque Industrial, Tecnológico e Innovación Oberá-Zona Centro.
El viejo cuento de parque industrial viene de la época de Mario Bárbaro, intendente que estuvo al frente de la ciudad en los años 80, con el retorno a la democracia. En ese momento, se proyectaba como área industrial lo que hoy es el barrio Ecológico. Más tarde sería plasmado en el plan regulador, pero no se respetó y la zona fue loteada como residencial. Durante los últimos dos años de gestión de Ewaldo Rindfleich, cuando Daniel Behler lanzó su candidatura a intendente y tras años de promesas, se comenzó el movimiento de suelo en la zona de barrio Copisa, anunciando la instalación de 23 industrias locales que haría su reubicación. Estas operan actualmente en zona urbanizada causando molestias en zonas residenciales. El lugar elegido era pésimo por donde se lo mire. Lejos del pavimento más cercano y de la ruta nacional 14, con su única comunicación vial que atraviesa zonas de complejos habitacionales y en un literalmente «pozo», ya que es un predio bajo, pegado al arroyo Mbtaby. El proyecto pareció una improvisación para ganar las elecciones de 2015.
La gestión actual desechó aquella idea y anunció un proyecto conjunto primero con Alem en 2016, que ya tiene cierto desarrollo industrial sobre la Ruta 14. Luego hizo lo mismo con Guaraní, y el viernes, a un mes de las elecciones, llamó a licitación por un terreno. El único oferente propuso 49 hectáreas que se encuentran ubicadas en el límite de Guaraní con Oberá, sobre la ruta 14 y Pincen (ruta 209). Las tierras pertenecen a Chamula quien también ofreció un predio similar para ampliar el futuro parque industrial, pero de este lado, en el municipio de Oberá. Así sumarían 100 hectáreas.
Casi todos los jefes comunales desde el regreso de la democracia han hablado de Oberá ciudad industrial, algunos muy convenientemente en periodos electorales, pero la realidad es que concentrar todas las plantas en un predio no solo implica una millonaria estación transformadora como la hecha en Panambí (zona de aserraderos), también calles pavimentadas internas, cercado, agua, etc, si no además una línea de energía estable, cosa de la que se carece la Zona Centro y no hace falta mencionarlo. La vieja 132 Kv hace una década que está sobre-demandada y la nueva que costaría 50 millones de dólares (2.500 millones de pesos) no tiene financiamiento ni fecha. Para salir del paso, también a días de las elecciones, se inauguró una central con 12 generadores que funcionan con combustible derivado de petroleo. Su costo operativo es 3,5 veces al de la red interconetada, es decir, anti económico.
Pretender que lleguen inversores es inverosímil no solo por la precaria infraestructura energética, si no debido a la presión impositiva que aplica Rentas, como así del alto costo de logística por estar lejos de los grandes centros de consumo. La reubicación de industrias locales (aserraderos, secaderos, fábricas de aberturas de aluminio, talleres, depósitos) es necesaria, pero sin energía estable, se ve apresurado (pero conveniente electoralmente) salir a gastar recursos municipales en comprar un predio.
El estado municipal podría haber alentado (mediante excepciones de tasas) a las industrias, distribuidoras, etc a comprar tierras (hay colonos sobre la ruta 14 que ofrecen una hectárea por menos de 1 millón de pesos, el valor de una Toyota Hilux, es decir nada para un industrial) al costado de la ruta nacional mencionada, también de la 5 y 103, como ya han hecho varias empresas que lentamente se van trasladando fuera del ejido urbano. Claro que no sería un título grandilocuente electoralista.
El parque industrial de Posadas, con toda la infraestructura lista desde 2012 (115 millones de pesos de aquel momento), apenas logró una inversión extranjera (fábrica de luces led) y fue debido a contratos como proveedor para el estado provincial.
Tras el anuncio realizado por el Intendente Dr. Carlos Fernández, en la apertura de Sesiones Ordinarias del corriente año, en donde anticipó que se realizaría la presentación ante el Concejo Deliberante de un proyecto que llamara a Licitación Pública para autorizar la compra de un terreno para la instalación del Parque Industrial; se procedió al llamado publicando en los diarios de mayor tirada la necesidad de que se presenten propietarios de tierras que como mínimo tengan 45 hectáreas de dimensión, estén próximas o de fácil acceso desde la Ruta Nacional 14, dentro del Departamento de Oberá.
El llamado, indicaba que el día 3 de mayo sería la apertura de sobres, donde solamente se presentó un oferente, que cumplió con los requisitos solicitados mediante la misma.
Las características son de un terreno de 49 hectáreas, 98 áreas y 97 centiáreas, con un valor cotizado en 16 millones de pesos, ubicado en la localidad vecina de Guaraní (con quien se firmó un convenio marco para trabajar en conjunto).
De la apertura participaron el Secretario de Finanzas Javier Carísimo, el contador de la Municipalidad Carlos Jropot, el Ing. Francisco Stevenson (Unidad Ejecutora municipal), el Dr. Matías Frick Director de Asuntos Jurídicos todos ellos integrantes de la Comisión de Adjudicación. Asimismo estuvieron presentes el Secretario de Coordinación Santiago Marrodán, el Ing. Poliszczuk Santiago Director de Obras Públicas, Diego Capolupo Director de Vinculación y el Vicepresidente del Concejo Deliberante Dr. Luis María Vitelli, además del apoderado del propietario del terreno (José Gregorio Chamula) Sergio Vallena.
En este sentido, Carísimo explicó que “para la compra del terreno, el municipio guardó un remanente del dinero proveniente del Fondo de la Soja (que al día no llega más), hicimos la previsión correspondiente y hoy podemos afrontar la compra donde también, por decisión del Gobernador Hugo Passalacqua, recibiremos ayuda del Gobierno Provincial, que ve con buenos ojos la concreción de este anhelo del Parque Industrial”.
