«Honestamente»: el libro de Ewaldo Rindfleisch

Por Walter Anestiades
Caricatura: Nicolás Eduardo Aguilar

 

Tuvimos acceso a la edición impresa de “Honestamente”, el libro en el que el arquitecto Ewaldo Rindfleisch repasa sus doce años de gestión, por así decirlo, en la alcaldía de Oberá. En la primera de ellas, 2003, fue electo por el Frente Renovador de la Concordia. En la segunda, 2007, se presentó por el Frente para la Victoria. Y en la tercera, 2011, por “Dignidad Federal”, un sello de goma aliado a la renovación. La arquitectura siempre agradeció que la política evitara que Rindfleisch se dedicara a ella. Primero radical, luego renovador, también kirchnerista, don “Tito”, el apodo que lo distingue de otros que no se pueden reproducir, compendió vivencias en este texto que puede aportar respuestas a esas preguntas que ese periodismo vernáculo que supo comprar, con cariño y amistad, nunca le hizo ni le va a hacer. He aquí algunas, de puño y letra:

-“Así como los peronistas misioneros saben que Carlitos Rovira representa mejor que nadie a la justicia social que les inculcó Perón (por eso se pasaron casi todos a la renovación, porque Rovira es el Perón misionero), algunos radicales entendimos rápidamente que Mauri Closs era la reencarnación de Alem y que en él se verificaba ese krausismo, ese desapego por los bienes materiales, la institucionalidad, que son la piedra basal de nuestra doctrina. Por eso me hice renovador. Pero siempre me mantuve al lado de mis amigos radicales de Oberá. En retribución, ellos jamás me molestaron en mis doce años de alcalde. Moriremos correligionarios”.

-“También adherí al kirchnerismo. Cuando Néstor propuso la transversalidad me sedujo inmediatamente. Imagínense, ¿cómo no sumarse al proyecto político que reunió a esta pareja de santacruceños que no se llevaron un alfiler del gobierno, que jamás vivieron de la política, siempre abiertos y democráticos y que reunieron a una pléyade de prohombres (no, nada de pro), hombres y mujeres que son genuinos estadistas como Amado Boudou, Julio De Vido, Luis DElía, Cristóbal López, Aníbal Fernández, Oscar Thomas, Juan Grabois, Hebe de Bonafini, Felisa Miceli, Alberto Samid o José López. Ay Josecito, cuánto nos ayudaste a nosotros con la obra pública. Él te mandaba los fondos igual aunque no hicieras nada. De puro amor a los hermanos del interior, nomás”.

-“Con Carlitos Rovira nos enojamos por un tiempito. Estábamos en mi cumpleaños y, al cortar y repartir la torta, se enojó porque no le di un buen pedazo. Le dije que era por su salud, para que no tuviera prediabetes como yo, que siempre me como casi toda la torta y reparto poquito. Con el tiempo comprendió y nos reamigamos”.

-“A Rolo Dalmau ya le pedí disculpas. Le mandé a hacer unas cositas para que la gente pensara que era un demonio, ji ji. Todo muy inocente pero necesario para que los obereños entendieran nuestro proyecto. Ustedes saben como es mi Oberá. Necesitan un pastor que les saque el demonio. Y yo era ese pastor. Ji ji”.:) 🙂 🙂

-“Con la CELO tuvimos algunos problemas. La gente quería luz, agua y cloacas y yo intenté explicarles que primero estaban el canal (con el que le dimos laburo a “Chizito” Mielniczuk), el celular “Nuestro” (que no salió por culpa de Avancini y Pellegrini, que pensaron que podían llevar adelante un neg…, digo, un emprendimiento así sin mí), y el parque termal. ¿Vieron lo lindo que quedó el Parque Termal? Jamás tuvo un problema y me dicen que lo disfrutan entre mil y mil quinientas personas por día. Gracias a eso logramos que hoy Oberá haya desplazado a las mismísimas Cataratas del Iguazú como principal polo turístico de nuestra tierra colorada”.

-“Cuando asumió el doctor Fernández me enojé un poco porque anduvo diciendo que dejamos sesenta y dos millones de pesos de deuda. ¿Cómo deuda? ¿Y las obras que hicimos, que fueron un montón? Por ejemplo…, eh…, o sea…, bueno, ahora estoy estresado y no me acuerdo de ninguna, pero fueron un montón. Por suerte después Carlitos (Rovira) lo llamó a Carlitos (Fernández) y le ordenó que se calle la boca. Así se hizo y entonces los contribuyentes obereños, que son otros Carlitos, fueron y pagaron toditos los sesenta y dos millones porque entendieron que era para el bien público”.

-“Hay un señor, un tal Escobar, que dice que recibimos plata para hacer obras y que no están. Por favor, que injusticia! Esta misma mañana estuvimos con Nory trotando por el “Sendero del Inmigrante”, a pesar de que está tapado por las piedras y el yuyal porque en esta gestión no lo limpian. ¿Y la Plaza de Boca? Un amigo que estuvo en Nueva York me dijo: “Tito, está mejor que el Central Park”. Ji ji, todo por mis queridos obereños de los barrios, que fueron prioridad en mi gobierno”.

-“Quiero agradecer de todo corazón al periodismo obereño. ¿Qué hubiera hecho yo sin ellos ante los ataques destituyentes de la corpo de Misiones Cuatro, FM Oxígeno, Infóber y los dibujitos de Aguilar? En especial a Tony Lindstrom, un periodista independiente que siempre se mantuvo objetivo a pesar de que era muy crítico de Rovira, Passalacqua y la renovación. ¿Qué ahora es candidato de ellos? Bueno, debe ser un candidato extrapartidario. A Normita Lunge y Alejandrito Zabala, con esas preguntitas inocentes, casi de niños, que me provocaban tanta ternura. A Norita Salinas, que jamás se equivocó al repetir un texto que le ordené difundir. A Sergio Sedoff, de Oberaonline, le dije mantenete, mantenete al lado de Ivonne que vas a llegar lejos. En fin, al círculo de periodistas completo, que protegieron a mi pueblo de la realidad”.

-“Me acusan de tener un montón de medidores de energía a mi nombre. No entienden que tengo varios porque la CELO me los regaló en agradecimiento a mi desempeño como expresidente de la cooperativa. Y dicen que me la paso en Brasil, que tengo casa ahí. Nory, deciles. Cada vez que voy a Brasil me la paso hablándoles de lo linda que es Oberá. No sé si algún funcionario público habrá pasado tanto tiempo en las playas de Brasil divulgando las atracciones que tenemos en Misiones. Una vez fui a promocionar el parque termal con un auto oficial a Brasil. ¿Y qué hizo la oposición antiobereña? Me denunciaron. Sabían que al atacarme a mí, atacaban a Oberá”.

-“También dicen que me llevè la plata de la recaudación de la Fiesta Nacional del Inmigrante. ¿Què pretendían? ¿Què no cobremos nada por ese galpón que construimos en el parque y que debería ser declarado ya monumento histórico? Desagradecidos. Les di los mejores años de mi vida. Salvo luz, agua, cloacas, trabajo, las calles, seguridad, educación, salud, justicia, transparencia, libertad de prensa y salarios dignos, hice todo. ¿Y así me lo agradecen?”

-“Quiero despedirme agradeciendo a mis más fieles colaboradores. A Danielito Behler, que ahora se hace el Behler y habla como si nunca me hubiera visto. Danielito, seguí así y no dejés que Fernández nos robe lo del Parque Industrial. Ese cuento es nuestro. Que el doctor se busque sus propios camelos. Obereños, no se dejen engrupir. Voten a Fernández, a Behler o a Tony. Todos ellos garantizan mi libertad y prosperidad. Digo, nuestra libertad y prosperidad. Como dice nuestro líder natural, “Hasta la victoria siempre!!!”