Ingenio argentino en Malvinas: modificaron avión para convertirlo en bombardero y hundir un barco inglés

BUENOS AIRES. La Fuerza Aérea Argentina (FAA), durante el conflicto por las islas Malvinas, combatió con los medios disponibles y, en muchos casos, aplicó todo tipo de inventivas para suplir las diferencias tecnológicas con que contaba el enemigo a fin de lograr el éxito.

Una de esas ideas fue armar un Hércules C-130 con bombas (bombardero) para interferir el sostén logístico enemigo, o sea, realizar tareas de interdicción aérea lejana, dadas las distancias que se deberían recorrer.

«Esta historia se mantuvo oculta porque uno de los barcos que bombardeamos hicieron un juicio. Dijeron que los bombardeó un Hércules pero nosotros lo negamos», relató Ortiz. La causa ya prescribió y es por eso que los protagonistas se animaron a contar los hechos en Telenoche.

34 años en silencio. El Hércules TC-68 de la Fuerza Aérea Argentina cumplió un papel preponderante en la Guerra de Malvinas. Ese avión desarrolló varias tareas durante el conflicto armado de 1982. Incluso tareas para las que no había sido diseñado.

«Hicimos traslado de carga y de pasajeros, lanzamiento de carga y reabastecimiento en vuelo», recuerda el vicecomodoro Andrés Valle. Por su envergadura, esa nave está pensada para el traslado y maniobra de cargas pesadas. Un poco por necesidad y otro por ingenio, el TC-68 operó como bombardero.

En una obra de reingeniería, el avión fue modificado para poder transportar armamento. También lograron obtener una mayor cantidad de horas de vuelo sin necesidad de recargar combustible. «Había reuniones en las que bromeábamos con cargarlo de piedras para lanzárselas a los buques. Hicimos algo mejor: le pusimos bombas en los planos. Aumentamos la autonomía a casi 20 horas«, precisó el suboficial Carlos Ortiz.

Ya modificado, en uno de los vuelos, el Hércules TC-68 se comunicó por frecuencia de radio con el buque Hércules Monrovia y le ordenaron que haga una determinada maniobra. Como no hubo cumplimiento, la tripulación argentina bombardeó el barco homónimo. El barco quedó inoperativo y fue hundido a 250 millas de la costa de Río de Janeiro, en Brasil.

Puro ingenio argentino que lo transformó en un avión único. Sin embargo, las hazañas de este avión no se difundieron hasta hace poco. «Fue el héroe anónimo de la Fuerza Aérea. Para mí es un orgullo tocarlo. Las letras tango Charlie 68 que tiene deberían estar en dorado para que tenga el honor que merece. Es lo más grande que tuvo en servicio la Fuerza Aérea en servicio», concluyó emocionado Ortiz.

Ese ataque motivó que la empresa Amereda Hess Shipping Corporation y otros iniciaran un pleito contra la República Argentina en el Tribunal Federal para el Distrito Sur de New York, en los Estados Unidos de Norteamérica.

La empresa buscaba «un resarcimiento económico por las pérdidas sufridas como resultado de un ataque efectuado por un avión militar de la República Argentina»…»cuando el petrolero se encontraba en alta mar en el Atlántico Sur durante la Guerra entre Gran Bretaña y Argentina con respecto a las Falkland Islands (Islas Malvinas)» (sic)

Poco después de finalizar la guerra se le transmitió a la tripulación la orden de «no comentar los hechos» debido a que había un juicio contra el Estado Argentino y que una vez finalizado el mismo, se daría a publicidad lo acontecido.

Por ese motivo esta tripulación (indicativo «Tigre») y las tripulaciones indicativo «Loco», que realizaban misiones similares; no recibieron en su oportunidad la condecoración Medalla «La Nación Argentina al Valor en Combate» , que le correspondía; pero en la actualidad en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina (Comisión de Presupuesto y Hacienda) se encuentra para su resolución el Proyecto de Ley expediente Nº 1456-D-11, donde se les reconoce su actuación en la Guerra del Atlántico Sur por sus relevantes méritos, valor y heroísmo en defensa de la Patria.

La Suprema Corte de USA para el segundo circuito se expidió el 23 de enero de 1989, no dando a lugar al reclamo ¨por que ni los hechos expuestos ni el perjuicio a la propiedad sucedieron en los Estados Unidos¨, sin embargo por motivos que se desconocen se mantuvo la reserva sobre lo sucedido.