POSADAS. El Defensor del Pueblo de Posadas, Alberto Penayo, hará este planteo durante la Audiencia Pública por un nuevo aumento en el costo del boleto urbano para 2019 que se realizará mañana jueves en el Centro de Convenciones de la capital provincial.
La propuesta debería ser replicada por su par en Oberá, Patricia Nittmann en días donde se empieza a hablar de aumentar el pasaje en enero debido a la anunciada quita de subsidios y la prestataria local Capital del Monte que presiona aseverando que no podrá seguir prestando el servicio o deberá elevarlo a 48 pesos por booleto. El cobro por tramos en un ciudad como Oberá donde las distancias son menores, beneficiaría a muchos pasajeros que utilizan el transporte público por 10, 15 o 20 cuadras, mientras que los barrios más lejanos pagarían más. Actualmente, los primeros subsidian a los segundos.
En el caso de Posadas, Penayo insistirá en esta oportunidad con el cobro por tramo (ya se propuso en la audiencia de septiembre) y al respecto dijo “no es lo mismo viajar dentro de las cuatro avenidas, a ir de Miguel Lanús a Itaembé Miní” y resaltó que con esta medida se eliminaría el subsidio entre pasajeros. Para aquellos ciudadanos que demuestren no poder costear el pasaje, se agregará al pedido la denominada Tarifa Social. “Si va a haber un aumento inevitable, ordenemos el pago. Si usas el mínimo, pagas el mínimo, por ej. $15, y el que usa el máximo, que pague el máximo; y el que no pueda pagarlo que el estado le subsidie” sentenció.
Asimismo, reforzará el pedido de trabajar sobre una ecuación polinómica, realizada por una institución externa a todos los implicados, para que se esclarezcan los componentes que arrojan el tan discutido $40 de pasaje, adelantado por las propias empresas al dorso de cada una de sus unidades.
El pasaje se incrementó tres veces durante el 2018. El primer aumento tuvo lugar en enero, donde el pasaje escaló de $8,75 a $10, 50, el segundo se dio en junio de $10, 50 a $12 y en octubre el tercero y último, que fue de $12 a $15 (valores con SUBE). El argumento más fuerte esgrimido desde la EUTA (Empresarios Unidos del Transporte Automotor) es la caída del subsidio que proviene de Nación a partir de enero 2019 y que por ende el pasaje deberá costar casi el triple. “Pero no pueden pretender que el usuario absorba la diferencia” argumentó el defensor capitalino.
“Necesitamos conocer en detalle cómo se fija la tarifa, cual es el costo de la empresa para poder discutir sobre ella. Por ende solicitaremos mayor claridad en el proceso, veracidad y por sobre todas las cosas gradualidad, progresividad y no confiscatoriedad, a la hora de implementar un nuevo aumento” finalizó Penayo “y que se ponga por encima de los intereses empresariales, las posibilidades económicas de los ciudadanos”.
