MISIONES. El polémico diputado salteño de ultraderecha, Alfredo Olmedo, se subió al caballo tras del fenómeno Jair Bolsonaro en Brasil y anunció su candidatura a presidente. Dijo esta semana que «va a suceder lo mismo en Argentina».
Pero en Misiones ya empieza a tener seguidores que comulgan con sus ideas de mano dura con la delincuencia (incluyendo pena de muerte), eliminar beneficios sociales que «fomentan la vagancia» y terminar con la corrupción.
«Es impresionante como está creciendo el apoyo dentro de los productores para el lado de Olmedo, dirigentes, me escriben y llaman preguntando si estoy con Olmedo, gente muy peronista, muy k, incluso renovadores que quieren saber quién va a ser el candidato de Olmedo en la provincia» relató un conocido dirigente agrario que pidió preservar su identidad por temor a persecuciones.
Según el referente, la gente lo para para preguntarle si está trabajando para el diputado salteño y con la intención de sumarse a una eventual campaña. Entre las razones de su repentina simpatía por el ultraderechista, expresó que trabajará para impulsar su candidatura a presidente «si veo que tiene apoyo de los colonos, es el único que siempre hablé de las economías regionales».
Agregó «Está mal visto por la prensa pero no en la calle, la gente está a favor de sacar los planes, los que laburan» y apuntó a los dirigentes locales kirchneristas que usan los beneficios otorgados por el ANSES para hacer clientelismo: «A mi me molesta que todos los planes sociales, tarjetas sociales sigan manejando Martín Sereno y compañía, tiene más beneficios ahora que cuando estaba Cristina, eso no se puede permitir». Días atrás, el diputado del PAYS, Martín Sereno quedó en evidencia por parte de tareferos que dicen ser presionados y extorsionados por el legislador para cortar rutas y llevar adelante manifestaciones a cambio de la tarjeta social, un subsidio del Estado.
Conocido por su campera amarilla, Olmedo se entusiasmó con la victoria de Bolsonaro e incrementó su mención de «Dios» en los espacios televisivos que frecuentó esta semana. Se debe a que parte del electorado que votó al nuevo presidente de Brasil, lo hizo también por sus discursos ultra conservadores ligados a la iglesia.
«Estoy muy contento por lo que acaba de pasar en Brasil; estuve tres veces reunido con el equipo de Jair Bolsonaro y con el Partido Evangélico, que es quien lo sostiene…»
«La política no interpreta los problemas de la sociedad, o los interpreta para programar la pobreza del pueblo. En nuestro país le pusimos impuestos a los que generan la riqueza para dárselo a un sector que no trabaja y rompe el Congreso», aseguró.
«La Argentina quiere orden, respeto y volver al temor a Dios: no quiere la ideología de género ni el tema del aborto… tocaron lo más profundo que hay que son los valores de la familia; y hay un pueblo que se va a levantar y va a llevar adelante ese orden, ese respeto y ese temor a Dios.»
Anticipó además que en caso de ocupar el sillón de Rivadavia, lo convocará al economista Javier Milei para ocupar el ministerio de Hacienda y cerrar el Banco Central, razón por la que se lo vincula con Olmedo.
