ALBA POSSE. Un camión con una gran cantidad de bolsas de arpillera, una embarcación a motor sobre el río Uruguay, en la provincia de Misiones, y diez personas que se dedicaban a la exportación ilegal de semillas de soja, evadiendo los impuestos en un momento en el que la Argentina necesita el apoyo de todos. La maniobra fue detectada por el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich, en el marco de los patrullajes diarios que realiza la Prefectura Naval Argentina en las fronteras.
«Con las fuerzas federales trabajamos en zonas estratégicas del territorio para prevenir y conjurar los delitos complejos. En este caso desarticulamos a una organización que se dedicaba al contrabando de soja, una actividad ilícita que tenemos que combatir porque el país necesita del esfuerzo de todos los sectores», expresó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien promovió el Operativo Conjunto Abierto de Frontera (OCAF) que coordina el subsecretario de Control y Vigilancia de Fronteras, Matías Lobos.
La operación «Semillas Clandestinas» fue desarrollada por la Prefectura Naval, institución que comanda Eduardo Scarzello, en la localidad misionera de El Soberbio. Allí, a la altura del kilómetro 1147 del río Uruguay, en una zona conocida como paraje Mariano Moreno, una unidad pedestre observó a varias personas que rodeaban un camión sobre un camino rural.
Los uniformados pusieron en marcha el protocolo de actuación y se acercaron hasta el lugar. Así fue que dieron cuenta de que en el rodado se cargaban 101 bolsas de arpillera y de que a orillas del río había una embarcación a motor sin ningún tipo de identificación. Tras identificar al conductor y otras nueve personas, confirmaron que se trataba de una maniobra de exportación ilegal de soja.
A continuación se dio aviso a la Fiscalía Federal de Oberá, que intervino a través de la secretaría que encabeza Arlindo Otto Kurtz. La requisa de la mercadería arrojó que se trataba de aproximadamente seis toneladas de semillas de la oleaginosa que iban a ser trasladadas hacia países vecinos sin ningún aval aduanero, con el objeto de evadir el pago de los impuestos correspondientes.
Luego de decomisar la soja, que quedó a disposición de la DGA de Oberá, se incautó de forma preventiva la embarcación, a la espera de que su propietario se acerque con la documentación y explique su participación en la organización dedicada al contrabando.
