«Una esperanza para la región»: Cristina le dio su apoyo al candidato que se convertiría en el primer presidente de izquierda en México

MEXICO. Si Morena logra imponerse en las elecciones, por primera vez un candidato de izquierda estaría al frente del país. La creencia de que el peligro para México es seguir con los desorbitados niveles de violencia, la corrupción y la impunidad choca con las dudas que genera el posible triunfo y la forma en que gobernaría Andrés Manuel López Obrador.

Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el candidato de Morena (Movimiento Regeneración Nacional ), que arrasa en todas las encuestas, tiene todo de cara para llevarse, en su tercer intento, las presidenciales mexicanas.

En 1990, el escritor Mario Vargas Llosa habló sobre México en estos términos durante un debate organizado por Televisa: «México es la dictadura perfecta. Tiene todas las características de una dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido inamovible». Vargas Llosa se refería al PRI, una formación que gobernó durante 70 años de manera ininterrumpida el país. Desde que México conoce la democracia, sólo en dos ocasiones, 2000 y 2006, una fuerza alternativa y conservadora, el PAN, ha logrado arrebatarles el poder. Si Morena logra imponerse en las elecciones de este domingo, escribirá un nuevo capítulo de la historia mexicana, al colocar, por primera vez, a un candidato de izquierdas al frente de un país que lleva décadas esperando la oportunidad de coronar a su mesías.

Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha liderado todas las encuestas de intención de voto publicadas hasta la fecha y el amplio margen de ventaja con respecto a sus rivales (de en torno al 30%), le convierten en el claro favorito para presidir México durante el próximo sexenio. Salvo sorpresa mayúscula, este tabasqueño de 64 años, conseguirá en su tercer intento, el objetivo que lleva persiguiendo durante los últimos 12 años.

La carrera política de AMLO arrancó en su Tabasco natal de la mano del PRI, partido al que estuvo afiliado durante más de 10 años. Más tarde se desligó para enrolarse en las filas de un partido progresista de nueva creación, el PRD, del cual fue elegido presidente de la formación en Tabasco y más tarde a nivel nacional. De su mano logró conquistar el único cargo público que ha desempeñado hasta la fecha: jefe de Gobierno de la Ciudad de México (2000-2005). Su Gobierno obtuvo entonces las tasas de aprobación más grandes registradas hasta la fecha, con un 86% de apoyos. Todos los días a las 6 de la mañana ofrecía un balance de las actividades del Gobierno en rueda de prensa y, durante sus 6 años como jefe de Gobierno, ofreció su cargo en dos consultas ciudadanas que le respaldaron con un 90% de los votos.

Tras acabar su mandato se lanzó a la carrera presidencial de la mano del PRD, en unas elecciones muy polémicas que terminó ganando el panista Vicente Fox. Su plantón dejó durante varios meses colapsada la capital mexicana, ante lo que consideraba que había sido un fraude electoral. Volvió a intentarlo, sin éxito, en las presidenciales del 2012, pero el amplio margen con el que se impuso Peña Nieto no dejó lugar a dudas.

Este domingo, AMLO y su nuevo partido, Morena, han logrado aglutinar el descontento social de un sexenio que se cierra con un margen de aprobación del 12%. Los flagrantes casos de corrupción y los pocos avances en materia de seguridad, han dado alas a un candidato que, con un discurso sencillo y sin propuestas muy concretas, ha conquistado los corazones de los votantes que repudian a los partidos tradicionales y que ansían un cambio. Un cambio hacia la izquierda liderado por un mesías que lleva 12 años en campaña ininterrumpida y que propone, entre otras medidas: acabar con la corrupción, acordar una amnistía al ‘narco’ que acabe con la violencia y liquidar las reformas energéticas y educativa.

 

La ex presidente Cristina Kirchner‏ que pretende volver a Casa Rosada en 2019, brindó su apoyo al candidato de la izquierda mexicano. También lo hizo Gustavo Francisco Petro, candidato de izquierda derrotado en las elecciones de Colombia este año. Para buena parte del electorado, Obrador llevaría a México a una situación similar a Venezuela proponiendo políticas económicas cerradas y en contra del libre comercio.