OBERA. Hace unas pocas semanas comenzó a funcionar un nuevo local bailable ubicado en el km 8, edificio donde han ya se han instalado otros boliches con nombres diferentes.
Durante el fin de semana, una joven denunció en las redes sociales cuestionó las condiciones de seguridad, exceso de personas, dificultad de llegar a la puerta de emergencia y haber recibido una lesión en la cabeza a causa de una botella terminando con estudios en el hospital. El tema no es menor considerando los antecedentes fatales como el caso Cromañón en el barrio porteño de Once, entre otros; y las normas vigentes en materia de seguridad para este tipo de emprendimientos. No obstante, consultado en la UR2, no fue radicada ninguna denuncia en sede policial sobre el episodio, aunque la joven anticipó a este medio que lo hará en Fiscalía.
Camila V. relató lo sucedido en su cuenta de la conocida red social:
«No quería llegar a esta instancia de sentirme victima, pero no me queda alternativa.
Ayer, sabado 19 de mayo, fui con mis amigas por primera vez a Athan; local bailable ubicado en Don Bosco, esquina Golfo San Sebastian, de Oberá Misiones.
Llegamos cerca de las 1:00 y la cantidad de gente ya era increible. Con el trasncurso del tiempo seguían ingresando más y más personas al punto de suponer que desbordaba la capacidad de dicho local.
Alrededor de las 4:00am sentí un fuerte golpe. Del sector vip -que se encuentra en un nivel superior, como un primer piso- cayó una botella de champán que impacto en mi cabeza, se me nublo la vista y casi me desmayé. Con el incidente, sumado a la gran cantidad de personas; quede tan aturdida que no podía siquiera encontrar la ÚNICA salida que estaba habilitada.
La ley 26.370 «Reglas de habilitación del personal que realiza tareas de control de admisión y permanencia de público en eventos y espectaculos público» en su articulo 9 inciso B establece que se debe «cumplir el servicio respetando la DIGNIDAD de las personas y PROTEGIENDO SU INTEGRIDAD FÍSICA Y MORAL». E inciso G «en caso de ser necesario, y dentro de sus posibilidades, deberán auxiliar a las personas que se encuentran heridas o fisicamente incapacitadas y poner en conocimiento de la autoridad que corresponde dicha circunstancia para recibir asistencia médica de profesionales». En ningun momento se me acerco algun controlador o personal del local, no había siquiera donde pudiera descansar hasta recuperarme. Y estoy segura que no fui la única, caían cosas todo el tiempo. Es más, no podía identificar al personal del boliche, siendo que la ley mecionada determina en el artículo 28 inciso A «cada ochenta (80) personas al mismo tiempo, debe haber un (1) controlador, y más de doscientas (200) al mismo tiempo, uno de los controladores debe ser especializado» y artículo 29 inciso «exhibir obligatoriamente una cartelera en lugar visible, con la nomina del personal asignado a la seguridad y, en su caso, la prestadora contratada.»
Cuando logré salir del local fui al hospital, donde me hicieron radiografías y distintos estudios, además de aplicarme inyectables. Aparentemente no hubieron daños significativos hasta el momento, pero debo volver a realizarme estudios la semana entrante para corroborar que esté todo bien.
Viví una situación que no se la deseo a nadie, me lleva a pensar que tanto les puede importar hacerse unos pesos más a los dueños del lugar a costa del bienestar de los que asistimos al lugar y los elegimos. Le podría haber pasado a cualquiera, y podría haber sido muchisimo peor.
Sin mas que agregar, solo pido que aumenten la seguridad para que esto no se repita».

