OBERA. Fuentes judiciales revelaron que la segunda circunscripcion judicial Misiones, con base en la segunda ciudad más importante poblacionalmente, se quedó sin jueces de instrucción penal durante el fin de semana largo, por lo que todos los casos pasan al Juzgado de San Vicente, incluyendo ordenes de allanamientos que requieren inmediatez.
La jueza de Instrucción Uno de Oberá, Alba Kunzmann de Gauchat pidió licencia de un mes por una lesión que sufrió, mientras que el juez de Instrucción 2 de Oberá, Horacio Heriberto Alarcón, también lo hizo por cuestiones familiares. Según las fuentes, tiene parientes en Santa Fe y hacia allá fue. El problema radica en que la arcaica estructura judicial misionera no contempla surogantes locales en estas situaciones y todo pasa al Juzgado de Instrucción 3 en San Vicente a cargo de Gerardo Casco, quedando sobrecargado. Según las fuentes, el magistrado ni siquiera estaba en San Vicente (que está 100 km de Oberá), si no en Posadas donde tiene su casa y además lo catalogan de «vueltero» demorando cualquier proceso en un sistema que, de por si, es lento.
Los tres juzgados tienen competencia en un área de 250 mil habitantes repartidos entre los departamentos de Oberá (9 localidades); 25 de Mayo (5 localidades); Caingüas (4 localidades) Guaraní (4 localidades).
Así es como, en la segunda ciudad de la provincia, de donde es oriundo el gobernador Hugo Passalacqua, no solo siguen faltando ambulancias, médicos, morgue si no también jueces y para una simple orden se llega a depender de una localidad distante a 100 kilómetros.
Por otro lado, el malestar en el ámbito judicial no solo es la estructura deficiente, también al desempeño tanto de Gauchat como Alarcón, en particular sobre éste último.
El Juez de instrucción Dos carga con varias acusaciones por prevaricato (medidas arbitrarias sin pruebas suficientes) o faltas graves donde termina actuando en función de la opinión pública y no de las evidencias.
El dueño de un conocido maxikiosko de calle Río Negro, fue privado de su libertad durante 6 meses en delicada situación de salud acusado de agredir a un funcionario público en un confuso episodio. El acusador declaró no haber sido agredido pero el acusado estuvo medio año tras las rejas.
Caso Rindfleisch
También duermen en ambos juzgados las causas de malversación de fondos públicos y enriquecimiento ilícito que involucran al intendente Ewaldo Rindfleisch y su entorno pese a todas las marchas que se han hecho.
Caso Masacre de Panambí
Carlos Emanuel Snack, hijo del maderero asesinado junto a su mujer y los otros dos hijos radicó una denuncia contra Alarcón por “cuatro Faltas graves” en el proceso del crimen conocido como “La Masacre de Panambí”. Alarcón había recibido una declaración testimonial de un preso que involucraba a un tal “Tuti” en el cuádruple asesinato, pero no ordenó una investigación por lo tanto no se agregó al expediente.
Casi terminada la instrucción, la jueza Alba Kunzmann de Gauchat se inhibió por lo que entre marzo de 2015 y febrero de 2016, la causa estuvo en manos de Alarcón. Luego pasó a Instrucción Tres de San Vicente.
En agosto de 2015, cuando Gauchat tramitaba otro expediente por un hecho similar denominado “Masacre de Los Helechos”, tomó testimonio a Samuel Martinez (detenido en la Seccional Segunda) quien manifestó haber escuchado a Jorge Miguel Chiluk (imputado en la Masacre de Los Helechos) reconocer en una conversación entre detenidos que un tal “Tuti” le había contando que participó en un hecho delictivo en Panambí donde quemaron a todos, que participó junto a unos tipos de San Javier, con un Bora gris, en un aserradero donde Tuti era empleado, que había una nenita y dando expresamente el nombre de Snack.
Mediante un pedido del fiscal Bis, la magistrada envió copias a Alarcón, pero éste no las agregó al expediente principal que tenía a su cargo en ese momento constituyendo la primera falta grave y no ordenó que se investigue el testimonio del preso, cuyos relatos precisos coincidían con el caso haciendo sospechar que el tal Tuti (identificado luego como Sergio Elías Machado) fue coautor de la Masacre de Panambí.
De esta forma, Alarcón habría incurrido en la violación de los artículos 19, 201, 202 entre otros, de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
Tampoco notificó al Querellante Particular (Emanuel Knack) este dato, lo que constituye otra serie de violaciones siendo la tercera falta grave denunciada por Knack.
Cuando la causa es elevada desde el Juzgado de Instrucción 3 al Tribunal Penal de Oberá para tramitar el juicio, nadie tenía noticias de la existencia de esas copias ni de alguna actuación por parte del juez Alarcón sobre el testimonio que involucraba a “Tuti” en la Masacre de Panambí.
Cuando Snack comenzó a hurgar sobre el tema, “misteriosamente” dice la denuncia, Alarcón informó al Tribunal que con las copias enviadas por Gauchat había formado el “incidente”, es decir apareció un expediente totalmente separado de la causa 1697/14 con el testimonio que hablaba de “Tuti”.
Caso Guayaré
La detención de Javier Batista, dueño de un gimnasio sobre calle Ralf Singer, acusado de causar “Lesiones gravísimas calificadas por Violencia de Genero” a su ex pareja Yennifer Guayaré, es uno de los casos más resonantes en manos del magistrado. Fuentes aseguran que finalmente Alarcón lo elevará al Tribunal para ponerle fecha al juicio porque «no quiere tener más intervención». El juez había omitido pruebas fundamentales para la causa que solo después del recurso de Apelación solicitada por la abogada de Guayaré, hizo lugar a todos los pedidos excepto la reconstrucción.
Por su parte, la defensa insiste en la libertad de Batista con preventiva desde junio pasado, argumentando que no hay evidencia condenatoria y acusando al juez de prevaricato. Consideran que las conclusiones de los profesionales que realizaron las pericias apuntando a una «tragedia», apuntando a que su estado de cuadriplejia es consecuencia de cuestiones preexistentes ligados a un osteoma (tumor o enfermedad) que tenía Guayaré y no del golpe de la caída o incluso de un empujón, demuestran que está preso sin pruebas suficientes. En el caso de la cinemática, el profesional declaró no tener elementos suficientes para concluir que fue a causa del golpe. La querella solicitó traer un perito traumatólogo de otra provincia para tener una opinión más sólida. Los testigos citados declararon no haber visto nada.
Para la querella, el tipo delictual está cometido, sea el dolo o la culpa, más allá de cuestiones preexistentes.
Puerta Giratoria
Por otro lado, días atrás, Vecinos de Kindgreen marcharán al juzgado de Alarcón contra la “puerta giratoria” de conocidos delincuentes.
El presidente de la comisión barrial, Carlos Acuña, dijo a este medio “estamos cansados, Oberá está pasando un mal momento con la justicia, con la puerta giratoria, la policía hace bien su trabajo, vienen los llevan pero salen enseguida” y agregó que habló con el juez interviniente de la causa a quien tuvo que acercarle pruebas para lograr la detención preventiva de los sospechosos por el homicidio de Ángel Chamorro de 62 años “porque la causa no avanzaba y no había nadie detenido, hablé con Alarcón (Juez de Instrucción Dos, Horacio Alarcón) y me dijo que liberaron por falta de mérito, cómo los va a liberar, ahora volvieron a robar a un vecino, le vaciaron la camioneta y encontraron las cosas en la casa de estos delincuentes que tienen apodo, y ahora los liberaron de nuevo, con todas las pruebas, la justicia en Oberá está muy mal”.
Lucas Matias M., alias “Colorado” (20), sobrino del fallecido que fue atacado a golpes para robarle 600 pesos en ese barrio, había sido detenido y se abstuvo de declarar, quedando alojado en la Seccional Cuarta, donde por problemas de adicción a las drogas fue llevado al hospital Samic. Jonatan C. (20), apodado “Malandra” habría sido su cómplice en el caso. Ambos fueron liberados.
“Queremos que los fiscales y jueces vengan al barrio y vean a la cara a los vecinos” dijo.
