OBERA. El pasado 27 de febrero, una empleado municipal afectada al servicio de barrido de la ciudad, fue asaltada y lesionada camino a cumplir con su trabajo.
Se trata de un trabajo cuyo horario es anterior al resto, pues al salir el sol y comenzar la rutina diaria, la ciudad ya debe estar limpia o en partes al menos.
Eso hace que el personal, incluyendo a las mujeres ingresen a las 4 am.
La solicitud data de febrero de 2017. Ariel Correa y Laura Beatríz de la Cruz, ambos con estudios en gerontología que se desempeñaban en el asilo municipal fueron movidos de sector tras denunciar penalmente a Mariela Monzón por abuso de autoridad y acoso laboral.
Correa ahora se desempeña como sereno, mientras que De la Cruz fue llevada a barrido de calles y limpieza de oficinas.
Al respecto, desde el (S.O.E.M.O.) Sindicato de Obreros y empleados Municipales Oberá, indicaron que tras la denuncia de “mobbing” (acoso laboral) solicitaron varias veces que el cambio de tareas sea en igualdad de condiciones y tras un año, sigue sin cambios.
En ese momento incluso se pidió moverla a un lugar adecuado como el Hogar Mitaí, «teniendo en cuenta que la señora estudia enfermería y quiere seguir capacitándose para volcarlo (estudios) en el municipio” explicaron.
Desde el área de Obras Públicas que conduce Santiago Policzuk aseguran que habían motivos reales para el cambio de tareas, cosa que le fue notificado a la señora De la Cruz y no está en agenda revisar el asunto.
